“Somos la voz de todes les pibas y pibes”

Leé el documento completo de la marcha El hambre es un crimen.

Somos la voz de todes les pibas y pibes. Somos voceres de distintos espacios barriales que queremos ser escuchados y estamos acá para reclamar por nuestros derechos. Nosotres y nuestres conocides nos encontramos todos los días con distintos problemas y queremos que los que nos gobiernan los puedan escuchar y resolver, queremos invitarles a que caminen nuestras calles y vean nuestra realidad. Por eso decidimos asumir el enorme compromiso y responsabilidad de poder ser la voz que represente a muchos pibxs que no están pudiendo hablar ni ser escuchades. Porque si no lo mostramos y decimos nosotres ¿quién lo va a hacer?
Les pibes y pibas nos encontramos, compartimos nuestras experiencias y la realidad de nuestros barrios. Y esa voz colectiva que empieza a hablar, cada vez más fuerte: hay mucha gente que realmente la está pasando mal, hay hambre y no sabemos si se dan cuenta o se hacen les distraides.

Les pibes y pibas no comemos bien, no podemos tener una alimentación sana, nos alimentan mal. Está costando conseguir lo más básico que es un plato de comida. Y eso es muy grave, nos afecta en nuestro crecimiento y desarrollo.
Nuestros papás y mamas no encuentran trabajo o tienen que estar todo el día afuera para poder traer algo a casa. Y ahí estamos nosotres, almorzando en el comedor de la escuela o de nuestras organizaciones barriales que nos permite cubrir quizá la urgencia de ese día, pero el problema insiste cuando volvemos a casa y no sabemos si nuestres hermanites van a poder comer mañana. Eso nos da vueltas en la cabeza. Mientras estamos en la escuela nos distraemos pensando si nuestra familia pudo comer o no. Entonces nos empezamos a preguntar ¿dónde está el Estado para cuidarnos?

Vivimos día a día la ausencia del Estado: en nuestras casas, en nuestros barrios, en las organizaciones e instituciones a las que asistimos.
Los comedores de nuestras escuelas están en mal estado, son re pocas las viandas que entregan y no alcanzan para la cantidad de píbes y pibas que concurrimos todos los días. Y con hambre no podemos pensar. La escuela es un lugar en la que pasamos muchas horas de nuestras vidas. Y nos encontramos que nuestras escuelas públicas tienen serios problemas de de infraestructura y mantenimiento, problemas edilicios, falta de aulas, dificultades para garantizar el acceso y las condiciones de seguridad de los servicios básicos como el gas o el agua. Nos encontramos también que se ponen en duda nuestros derechos, como la posibilidad de acceder a una educación sexual integral, que consideramos fundamental. O el desmantelamiento del Plan Fines que a muchos de nosotres y nuestres conocidos nos permite poder acceder a la educación primaria y secundaria.
Seguimos recorriendo nuestros barrios y nos encontramos con la falta de políticas públicas que permitan contener, trabajar y prevenir de modo integral la problemáticas de las drogas y el consumo que atraviesa la realidad de muchísimos de nosotres y nuestros conocides.
También nos encontramos con las salitas a las que asistimos a diario con nuestras familias cuando tenemos algún problema de salud. Y las vemos desbordadas, en malas condiciones, con falta de insumos básicos. No cuentan con los recursos necesarios para poder garantizar el acceso a la salud. Acceso que muchas veces también se ve imposibilitado cuando, en casos de urgencia, las ambulancias no ingresan a nuestros barrios porque son “zonas peligrosas”. Los medios de comunicación se encargan de construir y sostener esos prejuicios pero no informan sobre las problemáticas nuestras y de nuestros barrios.
Construyen zonas peligrosas y gente peligrosa. De eso también sabemos. Muchos medios de comunicación nos estigmatizan y criminalizan, construyendo alrededor nuestro la figura del “pibe chorro” haciendo que los demás nos vean como pibxs de los que hay que cuidarse. Esto genera situaciones de violencia y de exceso de las fuerzas de seguridad y de gatillo fácil en nuestros barrios.
Queremos también contar sobre los espacios de nuestras organizaciones en las que algunos vivimos, otros pasamos el día, compartimos talleres, jugamos, bailamos, hacemos música. Son espacios que nos contienen. Nos ayudan a desahogarnos, a liberarnos. Ahí nos podemos expresar, nos la pasamos piola. Nos referenciamos con nuestres educadoras y educadores, coordinadores, talleristas y hablamos con ellxs de cosas que nos pasan. Hacemos amiges en los que nos apoyamos. Recibimos muchas veces el cariño y las palabras de aliento que no encontramos en otro lugar.
Creemos que otra construcción es posible, que todos los pibes y pibas tenemos derecho a tener una niñez y una adolescencia plena y feliz.

Marchamos para hacer oír nuestras voces.
Marchamos para que sepan que existimos de formas distintas a la que los diarios les cuentan.
Marchamos y luchamos porque somos pibes y pibas que queremos un país con niñez y trabajo para nuestros padres y madres.
Marchamos porque EL HAMBRE ES UN CRIMEN.

No se cuiden de nosotres, cuídennos.

Pibes y pibas voceres de la Asamblea de Organizaciones de Niñez

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