Del potrero a la televisión

La tapa de El Clasiquito del 10 de abril de 2002 lo tiene a Nahuel Fernandes Silva, hoy en la Primera, gritando un gol a los 12 años después de ganarle a Estudiantes 1 a 0, con gol suyo, en las infantiles de AFA

Ídolos son un puñadito; grandes, algunos más; imborrables son todos… Luli Aued, Pata Castro, Fede y Alan Ruíz, Magallán, Nacho Oroná, Sapetti, Monetti, Bangardino, De Blasis, Piarrou, Coco Roldán, Fernandes Silva… Todos pibes que revoloteaban por El Bosquecito con la pelota en un brazo y el papá tomándole del otro lado, acompañándolos en el camino incierto que siguen hacia Primera tantos enanos.

Cuando escribía El Clasiquito del diario Hoy pensaba, con cada nombre y apellido, qué sería de esos chicos más adelante. Pasar por los predios de Gimnasia era como entregarse a una madre que amantaba a los hijos de distintos puntos de la ciudad. Hoy, en La Pulseada continúo escribiendo, un poco menos fanático, y más humano, para completar la obra futbolera y ahora disfrutar de los frutos dulces, en tiempos de partidos durísimos y negociados amargos.

Salgo desde el fondo… con Monetti, con Licht… pilares gimnasistas que buscan el campeonato de la B Nacional. Los periodistas analizan jugadas, se tejen hipotéticos temas contractuales, el estado físico y las variantes posicionales… Pero vamos a exhibir el alma, la esencia, de cuando les gritaban “¡venga usted mocoso!”.

Lucas Licht nació en Berisso en el 75. El papá fue uno de los que armó el club Rivadavia donde, por supuesto, jugaron Lu y su hermano Pablo, en la 73. Eran los primeros torneos de LISFI y vestían la camiseta roja en la avenida 32.

Calle 138 de Los Hornos, a la altura de 64. Dos hermanitos salen a tirar pelotazos. Fernando Monetti, hoy el gran “Mono”, se tiraba de cabeza ante los zapallazos de Facundo, el mayor, que hoy es periodista. Un tipo que arreglaba televisores en el barrio, que vivía a la vueltita, no dudó en convocar a Fernando para el Club Alumni. Ese arquero de la 89 le agradecerá por siempre a Marcelo Ramos, que fue el que también lo llevó a Gimnasia. Lo que pocos saben es que ese que lo descubrió hoy está en el cuerpo técnico de Alejandro Sabella ¡en la Selección que rumbea lindo hacia Brasil 2014! Parece que le edita videos. Guarda que algún día Pachorra no lo llame al Mono, ¿eh?

Pichón de Internacional

En 1996, en la cancha de Chacarita Platense, se disputó una final de la clase 89 del torneo de LIFIPA (categoría que debutaba como Promocional). El Inter venció 1 a0 aAlumni (sí, la de Monetti) y en el ganador, de camiseta rojinegra, pateaba Leandro Sapetti. A los 7 años levantaba su primer trofeo. Aún guardo “la entrevista” con esos bulliciosos campeones del Club Internacional –de 4 y 84-, cuando Leandro decía: “Lo dedico a mi familia y al técnico Carlos Latorre”.

Años más tarde, Sapetti se llegó al diario Hoy porque ganó un premio: la pelota profesional Penalty. Y otra declaración sublime del pibito: “soy del Lobo y mi ídolo es Guillermo Barros Schelotto”. Ya daba notas. Y pensar que en el 2011 llegó a jugar al lado del “Mellizo” en la inhumana pelea por el descenso.

Para que no se enojen en la zona sur, vale agregar que se retiró de la cancha de 7 en el Club Julián Aguirre.

Siempre se vuelve al primer amor

Se formaron, la lucharon, hasta que los rebotaron… Pablo De Blasis, Nahuel Fernandes Silva y Jonatan Chaves tuvieron que oír el crudo “los damos a préstamo” sin cumplir el sueño de ponerse la Franja Azul. Fueron a Ferro, a San Carlos y a Defensa, respectivamente. El Lobo descendió y entonces volvió la oportunidad.

Mediodía de sábado, año 2008, y al predio de San Cayetano llega un crack clase 88, Pablo De Blasis, con 20 años recién cumplidos y a horas de haber debutado en Primera. La emoción lo llevó a levantarse temprano y ver a su hermanito “Tachuela”, en la liga en la que él jugó LISFI. Pablo, como Licht, vistió la de Rivadavia, con una leyenda de los técnicos barriales: “Lito” Musaubach.

Nahuel Fernandes Silva, otro pichón hoy mimado por Troglio. Agosto de 1998. El flaquito aparece en una vuelta olímpica, corriendo en un retrato del “Hoy”, cuando integrabala Filial El Bosquecito. Una lluvia de papelitos de los padres que seguían a aquella ’90, en LIFIPA. Nahuel llegó a Quinta, alternó en Reserva, pero se fue a Berisso para que sus gambetitas y golazos enla B Metro lo devolvieran al sueño original. Y su corazón quiere otro campeonato, como ayer cuando los hermanos White lo ponían en la de siete.

Jonatan Chaves, el “Toti”, le pegaba con exquisitez en la 89 de Juventud (de Tolosa) y después lo llamaron para hacer lo mismo pero con la azul y blanca, en Estancia Chica. Una mañana de domingo Gimnasia goleó11 a0 a Dock Sud, con cuatro pepinos de Jonatan, por el torneo infantil de AFA.

Diez años después…

Lisandro Magallán, modelo 1991. Cómo se divertía en Unión y Fuerza, cerca del “rayador” de Tolosa, donde los pibes le estamparon en broma el apodo de “El Piquetero” (no pasaba ni un rival). Los de Violeta, en 2002, gritaron el “¡dale campeón!” en un club donde siempre era difícil tener algún equipo en el primer puesto. Unión (o UYFFI como está inscripto ahora en LIFIPA) con Lisandro en el mediocampo, camiseta “6”, y “Pomby” Ferrer ordenando desde el banco, posaban para las fotos de “El Halcón” Palacios (conocido reportero del fútbol infantil) mientras el planeta tierra asistía ala Copa del Mundo de Corea y Japón.

Ninguno sospechaba que diez años después iba a firmar para Boca Juniors.

En el plantel Tripa hay más cosechas de las buenas. Dos que empiezan con “M”: Méndez y Mussis. El “Gordo” Emiliano Méndez ya tuvo que sudar la gota gorda en los tiempos del descenso. Es uno de los que jugaba en la gloriosa 89 de Alumni de Los Hornos, compañero de Monetti y Federico Ruíz.

Franco Mussis también brilló en LIFIPA, en la 92, que tenía como DT a Daniel White y Christian Angeletti.

Dos defensores con la “S”, Soto y Sanguinetti. Otros de pura cepa liguera. Gonzalo Soto, 88 de Ateneo Popular, que llegó a retirarse con lágrimas en los ojos en esa canchita coqueta que está a la vista de todos al bajar dela Autopista.

Nicolás Sanguinetti era de la 92 de San Cayetano. El hijo del “Topo” fue protagonista de cruzadas que se hacían a Uruguay, junto a sus amigos del club del barrioLa Loma.

Estoy viendo que el selectivo tiene a uno de mis ídolos, el “Coquito” Roldán, un 90 que ya había pispeado Madelón, se fue a remarla aLa Pampa, y ahora está ahí en Abasto soñando con una chance más. La tenía atada en DAGA, en Fletes y en tantos equipuchos que lo pedían a ese atorrante del barrio de la ex estación Elizalde.

 Gabriel “el Colo” López

Publicaciones Relacionadas

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X