Cuando estos leones eran cachorritos

Gerónimo Rulli en sus primeros días en LIFIPA, hoy arquero profesional en el plantel Pincha de Cagna

Los hinchas de Estudiantes ya no tienen más que esperar una “Tercera que Mata”, los tiempos de un reloj acelerado no lo permiten, ni habría un “Cabezón” como Ignomiriello para amasar talentos. Cuán lejos quedamos del jolgorio popular, de tribunas repletas para el preliminar, cuando el hincha (porla Tercerade Don Miguel) debía reclamar un ticket para apurar los tallarines y volver a la cancha parala Primera. Asíy todo, los chicos siguen apareciendo y cumpliendo sus sueños.

Gerónimo Rulli, categoría 1992, nos impregnó de esa amistad cuando de chico lo vimos en LIFIPA, a los 6 años. Me lo presentó su papá, “El Negro” Omar, histórico delegado del club, cuando allá por el 2000 al arco grande lo defendía Nicolás Tauber, del que Gero me decía -en su fantasía infantil- “Tauber es mi amigo”.

Rulli (nada que ver con Juan Carlos, aquel platense que en 1966 fue campeón mundial con Racing) es uno de los cuatro arqueros profesionales del Pincha, aunque de la reciente gira por Colombia se volvió directo para el doctor.

 

Otro torneo empezó, y en Magdalena están más atentos que nunca al León. Encima Juan Sebastián Verón paseó su fútbol por la cancha del Sport Club (jugó con su equipo liguista, la Asociación Brandsen) y un día más tarde Guido Carrillo decretaba el triunfo agónico en el estreno del Torneo Inicial, en la cancha de Tigre. El rubio de terrible lomo fue promovido en 2011, pero ahora está con todo, titular y goleador. Pensar que en marzo de 2008 sus padres lo acercaron para una foto que armamos en el Diario HOY. Llegó manso, se sentó en las escalinatas dela Catedral, junto a otros pequeños deportistas, chicos y chicas, cuando aún estaba en Octava División y recién colgaba su camiseta naranjita del CRIM (Centro Recreativo Infantil Magdalena).

Una pena que no sean tantos los “estudiantiles” nacidos en la región. Alcanzan los dedos de una mano. Gero, Guido… Y desde Ringuelet, habiendo asomado en las categorías infantiles de Escuela 25, llegó Jonathan Silva, que tuvo pasado de selección juvenil. Orgulloso debe pasearse un pincha fanático como “El Pepe” Salanitro, que lo conoce de LISFI.

De San Juan (tras ayudar a mantener la categoría de San Martín) regresó Maxi Núñez. Arrancó en la liga recién nombrada con la auriazul de Olimpia de Los Hornos. Un periodista de radio Provincia, Leandro Colautti, recuerda que ese eléctrico estilo ya lo mostraba en la patria chica (la cancha de 7). Maxi maduró hace rato: van a cumplirse tres años de haber estado en la final del Mundial de Clubes ante el Barcelona.

Faustino Marcos Alberto Rojo, más conocido como Marcos Rojo, o “Marquitos”, en 1994 (con 4 años) se puso su primera camiseta: Las Malvinas. Fue dirigido allí en el Barrio Las Quintas por el “Tano” Mario Barbarino, y el morenito sonreía mostrándonos esos dientes blancos cada vez que le decíamos que su papá era un crack dela Liga Amateur Platense. “Ojalá vos seas la mitad”. Papá, “El Tití”, fue un N° 10 que tenía El Cruce y que pasara por varios equipos del interior, como General Madariaga.

Pero este hijo de “Tití” cambió el rumbo de toda la familia. Y hasta hoy es titular en la selección mayor, donde jugó la Copa América. Cuenta con dos transferencias grandes: al FC Spartak de Moscú, dela Liga Premierde Rusia, y la reciente al Benfica de Portugal.

Los Rojo vivían cerca del arroyo El Gato, donde las calles eran de tierra y las paredes de la casa eran como las de Maradona en Fiorito. Pasó a ser uno de la lista que enorgullece a LIFIPA, la primera liga infantil que vio nacer la ciudad.

Gabriel “el Colo” López

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