Un año sin Johana: movilización y reclamo

Johana Ramallo está desaparecida desde el 26 de julio del 2017. Fue vista por última vez en la zona roja de La Plata, en las esquinas de Av. 1 y 63.  Su búsqueda comenzó como averiguación de paradero en el fuero provincial y dos meses después pasó al federal  porque se presume que puede ser víctima de trata. La causa ya supera los 30 cuerpos y está plagada de voces, varias hipótesis y ningún dato que derive en resultados. El magistrado a cargo, Ernesto Kreplak, actúa con total hermetismo judicial. Este jueves Marta Ramallo y las organizaciones que la acompañan, convocan a una movilización para exigir que el Estado de respuestas y saber qué pasó con Johana.

Por Agencia Andar

¿Dónde está Johana? ¿Cómo buscarla, a dónde ir a reclamar por ella? ¿Por qué puede tratarse de un caso de trata? Marta Ramallo denunció en menos de 24 horas la ausencia de su hija. Alertada porque la joven no volvía a su casa, luego de que la noche anterior había estado internada en la guardia del hospital San Martín producto de una descompensación severa por el uso de drogas,  Marta denunció en la Comisaría 16 de Villa Ponzati que Johana había desaparecido de la zona roja de La Plata. Alertó en la fiscalía de turno que la joven estaba en situación de prostitución, con graves problemas de consumo pero que, bajo ningún concepto, se iría por propia voluntad. Marta aseguró que la joven podía ser víctima de algo más, tenía algunos indicios.

La fiscal Betina Lacki, a cargo de la investigación en ese primer momento, inició la búsqueda como averiguación de paradero delegando la investigación en el personal de la DDI de La Plata-policía bonaerense. La descripción del contexto de desaparición de la joven de 23 años — inmersa  dentro de un círculo de consumo y venta de estupefacientes, en estado de prostitución en la zona roja, con un estado de salud deteriorado, el entorno de relaciones, todo bajo la tutela u omisión de las fuerzas de seguridad de la ciudad— dieron los argumentos para que la parte querellante solicitara un cambio de calificación a desaparición forzada y el caso sea tratado como un delito federal. Pedido que fue denegado por la Dra. Lacki, quien continuó tomando declaraciones y notificando de cada paso de sus actuaciones a la jueza de garantías Marcela Garmendia. A su vez, se dio intervención a la fiscal Ana Medina y a la, actualmente desarticulada, Ayudantía de estupefacientes. También tuvieron intervención, entre otras áreas, el Consejo Provincial de las Mujeres y la Subsecretaría de Acceso a la Justicia. Al cumplirse un mes de la desaparición el Secretario de Derechos Humanos bonaerense Santiago Cantón, recibió a Marta y se comprometió a acompañar la búsqueda y a gestionar una audiencia con la gobernadora María Eugenia Vidal que hasta el momento no sucedió.

Casi dos meses después, la causa registraba 3.000 fojas en sus 9 cuerpos: cientos de testimoniales, operativos, rastrillajes y ningún resultado positivo que arrojara datos concretos sobre Johana. La familia, con quien la fiscal mantuvo una relación muy tensa, y las organizaciones sociales y políticas cuestionaban severamente el accionar de Lacki por su dilación en recusarse y dar paso de la causa al fuero federal. La parte querellante sostiene hasta la actualidad que la joven es una posible víctima de una red de trata de personas, aunque no se descarta ninguna hipótesis. Otro de los grandes cuestionamientos fue que la fiscal depositó su confianza en la Policía Bonaerense, una de las fuerzas de seguridad más cuestionadas por delitos de corrupción, asociaciones ilícitas, denunciada por ejercer un sistemático accionar represivo en el territorio platense y por administrar las redes del delito organizado, como la trata de personas.

Recién en octubre de 2017 se dio curso al fuero federal y la causa recayó en el Juzgado Federal Nro. 1. Quienes siguen el caso coinciden en  que, desde que el juez Kreplak tomó la causa, luego del secreto de sumario, se realizaron avances pero ninguno fue significativo para dar con Johana. Desde el Ministerio Público, a cargo en esta causa del Dr. Hernán Schapiro, se dio participación a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) y a la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic). Hoy nada se sabe acerca de lo que pasó o pudo pasar con ella.

El magistrado actúa bajo un estricto hermetismo pero según confirmaron fuentes con acceso al expediente,  a principios de este año, el juez dispuso el allanamiento en media docena de domicilios en los que funcionaban supuestos prostíbulos pero cuando llegaron los efectivos de la Policía Federal los sitios ya habían sido allanados por la bonaerense. Esto alertó de las filtraciones de datos que pueden surgir del interior de aquellas personas que tienen acceso a información clasificada.

Sin descartar ningún dato o información se pudo conocer que han continuado las medidas de búsqueda, rastrillajes  y allanamientos, hay nuevos testigos, algunos bajo protección y con reserva de  identidad y nuevos datos que abren nuevas y sinuosas líneas de investigación. El caso continúa investigándose como trata de personas y se han derivado otras causas por lo que se llama delitos conexos a la trata, vinculados al narcotráfico.

Han pasado 365 días y la Justicia camina detrás del delito, mientras tanto Johana continúa ausente. En los últimos meses la presencia del Estado sólo se hace evidente en algunos territorios con el incremento de los operativos policiales en nombre de la batalla en contra la narcocriminalidad. Johana Ramallo desapareció hace 1 año en el corazón del territorio de la Comisaría 9ª de La Plata, a cuadras de la delegación de la Dirección de Investigaciones y a cuadras de la Gobernación bonaerense.

El compromiso con el desmantelamiento de las redes que mantienen un negocio millonario como lo es el narcotráfico, sostenido con la explotación del cuerpo de niñxs, adolescentes, mujeres y travestis, no se investiga o se investiga mal y continúa en plena actividad.

Como Melina Romero, Araceli Fulles, Diana Colman y otras tantas mujeres jóvenes y pobres, Johana Ramallo puede ser rápidamente catalogada como la “mala victima”, consecuencia de una estructural y sistémica ausencia estatal, una sociedad indiferente y un corporativo sistema judicial cuyas decisiones políticas vulneran cotidianamente los derechos de niñas y niños, de mujeres pobres, de travestis y personas trans en situación permanente de desamparo y exclusión.

Johana Ramallo, una piba de 24 años,  con toda una vida por delante, con una hija pequeña que la espera, con futuro, integra una lista demasiado extensa de los y las desaparecidas de la democracia. Este jueves miles de gargantas renovaran el reclamo como desde el primer día y hasta tenerla de regreso: “Aparición con vida. Devuelvan a Johana Ramallo. El Estado es responsable”.

JUEVES 26/07 – 16 hs. 1 Y 63 – Concentración y movilización hasta Gobernación.

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