Leonardo Fossati: “Coordinar este espacio es una forma de transitar mi historia”

En marzo inauguró formalmente el Espacio para la Memoria Ex Comisaría 5ta. Leonardo Fossati, nieto recuperado nacido allí durante el cautiverio de su madre y uno de los coordinadores de la institución, recibió a La Pulseada y contó qué implica abrir las puertas de este lugar.

Por Martina Dominella

Fotos Gabriela Hernández

Durante la última dictadura, la Comisaría 5ta de La Plata, ubicada en diagonal 74 entre 23 y 24, funcionó como Centro Clandestino de Detención y Tortura (CCDyT). Allí permanecieron ilegalmente detenidas, entre abril de 1976 y febrero de 1978 más de 200 personas, muchas de las cuales continúan desaparecidas. El recorrido legal para que este lugar se transforme en espacio de memoria duró 7 años. El 19 de diciembre de 2012, en la sentencia del juicio conocido como “Circuito Camps”, el Tribunal Oral Federal Nº 1 exhortó a la Provincia a desafectar esta dependencia policial para que se construya como espacio de memoria. En 2015, un primer sector del inmueble donde funcionó el CCDyT –que incluyó una maternidad clandestina– fue cedido para el desarrollo de actividades de memoria y promoción de Derechos Humanos, aunque la fuerza policial siguió funcionando en el sector delantero de la propiedad. Luego la comisaría fue trasladada y en marzo de este año se inauguró formalmente el Espacio para la Memoria Ex Comisaría 5ta.

La gestión de la institución está a cargo de Abuelas de Plaza de Mayo y las Secretarías de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de Provincia y de Nación. Se trabaja en contacto permanente con otros organismos de Derechos Humanos y con ex detenidos del centro clandestino a los fines de continuar la reconstrucción de su historia y elaborar un archivo.

A pocos días del 43º aniversario del último golpe cívico militar, Leonardo Fossati realizó con La Pulseada un recorrido por el espacio y contó la historia del lugar, que también es su historia.

¿Qué implica para vos, con tu historia personal, estar ahora coordinando las actividades de este sitio?

–Yo restituí mi identidad en 2005 y la primera vez que vine fue en el marco de una visita ocular con el Tribunal. Pasaron muchos años hasta que me pude acercar a este lugar, primero porque seguía siendo una comisaría; segundo, porque es el lugar donde nací, donde vieron por última vez con vida a mi papá y a mi mamá y por todas las historias que fui conociendo. No fue fácil, pero creo que el juicio Circuito Camps me sirvió para entender la importancia no solamente de la búsqueda de justicia sino también, dentro de ese marco de justicia, mantener viva la memoria del lugar, que básicamente es mantener viva la memoria de todas las personas que pasaron por acá. Yo antes trabajaba en la ex ESMA, así que siempre tuve claro –porque es la mirada de Abuelas–que dentro de los tres pilares de “Memoria, Verdad, Justicia”, la memoria se transmite muchas veces desde los mismos lugares desde donde sucedieron los hechos. Ahora, desde lo personal pongo todas esas emociones y todas esas sensaciones en trabajo: esto es lo que desde hace 40 años vienen haciendo los organismos. Coordinar este espacio es también una forma de transitar mi historia.

¿Qué significa que este lugar sea hoy un espacio de encuentro y de expresiones artísticas?

–Está bueno aclarar que dentro de este espacio hay dos zonas bien diferenciadas: una donde fue la comisaría y el centro clandestino de detención y, otro, el auditorio, que es un anexo, que era un baldío lindero donde en democracia funcionó un Grupo de Apoyo Departamental. Hicimos un relevamiento con el Equipo Argentino de Antropología Forense para garantizar que en ese sector no hubiera restos de ningún tipo y luego se construyó la sala para actividades culturales vinculadas con los Derechos Humanos. Estos dos espacios en conjunto forman el espacio de memoria. Es una sinergia muy importante porque nos permite dar a conocer la historia del lugar desde distintas aristas.

¿Cuál es el clima que se genera en las visitas guiadas, especialmente con las generaciones más jóvenes?

–Se genera un ida y vuelta interesantísimo con gente de todas las edades y de toda clase de conocimiento de la temática. El denominador común es que se van totalmente interpelados por lo que pasó y por lo que es una comisaría en la actualidad, porque en los recorridos también se cuentan hechos de violencia institucional en democracia.  // LP

Registrar y recordar

Durante abril y mayo se podrá ver la muestra “Todo está guardado en la memoria – Fragmento Camps”, de la fotógrafa de La Pulseada Gabriela Hernández, un abordaje desde el fotoperiodismo a la Memoria Histórica Colectiva.

La muestra completa es un registro que Gabriela presentó varias veces, convocada en diversos espacios, y que abarca siete juicios por delitos de Lesa Humanidad transcurridos en La Plata: el de la Unidad 9, el llamado Circuito Camps, La Cacha, el de las Fuerzas de Tareas 5, el de Favero/Alvarez, el llamado CNU (Concentración Nacional Universitaria) y el actual conocido como Brigada de San Justo. La fotógrafa describe su trabajo como “un registro abarcativo de cada juicio rescatando distintas escenas generales y particulares de todos los involucrados en cada sentencia. Se trata al fotoperiodismo como una actividad artística e informativa, de crónica social y de memoria histórica colectiva”.

 

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