Unos pocos

Nota principal: Cuidado con el custodio

En 1993, el criminólogo noruego Nils Christie publicó un excelente trabajo titulado La industria del control del delito, ¿la nueva forma del holocausto?, en el que aparecían referencias a la venta de seguridad: “La policía privada, al ocuparse de los que pueden y quieren pagar, tal vez haría que las clases más altas reduzcan su interés por tener una buena policía pública y así la situación de las otras clases empeoraría aún más”.

Siete años más tarde, al prologar el libro de Martín Lozada, el prestigioso penalista Roberto Bergalli percibía una realidad donde “cada vez con mayor evidencia se muestra el desprecio por los derechos humanos de las mayorías a favor de la protección de los privilegios de los menos. Otorgar ´seguridad´ a quienes pueden pagársela (sobre todo si es seguridad ´privada´, o sea de privados, por privados y para privados) es casi inadmisible cuando se reflexiona democráticamente”.

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