Su mirada

Nota principal: ¡Hasta la victoria de la ternura, Alejo!

127-AlejoypibesdeCajadeSolidario, enérgico, sincero, atento, comprometido y preocupado por transformar; siempre con una idea y una sonrisa. Alejo García trabajó en colectivos y comprendió a los chicos que para muchos son “los nadies” caminando a la par, alentándolos en la construcción de proyectos de vida, abrazándolos, brindándoles tiempo y herramientas para expresarse.

A nosotros nos bancó siempre en actividades de la revista y de los pibes de Cajade, que sentía suyos, que sentía nuestros, y entonces se organizaba y venía a La Plata, no importaba cómo. “Sacame una foto con mis amigos”, nos dijo abrazando a Marcelo Santillán y Mariano Sasiaín, del Hogar de Cajade. Fue a fines del año pasado, cuando nos encontramos en una charla sobre experiencias de comunicación con pibes, en la Facultad de Periodismo platense. Lo recordamos en nuestra casa Chispita y en el centro cultural Estación Provincial, mostrando cine hecho en los barrios, festejando con esta revista los 10 años de vida de Cine en Movimiento y como una máquina de ideas; también en La Casona de Varela, organizando juegos y visionado de materiales para un documental hecho por jóvenes del Conurbano que hicimos tapa (La Pulseada 95). Lo tenemos presente también en los poemas de “Trapo” que inspiró (La Pulseada 88), en su voz serena diciendo “escuchame, negra”, en su solidaridad en la inundación de 2013, en su risa cálida y en las reflexiones sociales dedicadas y constructivas que nos compartía por mail. También en la marcha de 2014 en que reclamamos fondos para la niñez al gobernador Daniel Scioli, donde sacó unas fotos hermosas que conjugan su ternura y su profesionalismo: su mirada.

Alejo, gracias por habernos dejado caminar a tu lado y habernos marcado con tu simpleza y tu experiencia en el mundo de la cultura, de la justicia y de los barrios. Cuando murió Hugo Chávez, escribiste que “nos enseñó el camino para vernos con nuestros propios ojos” y que “quizás ése sea uno de sus mayores legados, el sabernos orgullosamente latinoamericanos -hijos de la tierra y con una historia común de lucha y resistencia que ya lleva más de doscientos años-”. Te despedimos como lo despediste: “Se fue comunicando que él vivirá en las calles y en el pueblo organizado cantando y bailando y así será”.

Josefina López Mac Kenzie y Javier Sahade (La Pulseada)

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