Sembrar dudas

Nota principal: La causa por la muerte de Carlos Ponce de León en la dictadura

La investigación por la muerte de Ponce de León se “embarró” con la intervención de un abogado llamado Héctor Navarro, que puso en duda el testimonio de Martínez con afirmaciones que el juez utilizó para imputarle el delito de falso testimonio. Navarro dice ser perito en sectas y pseudociencias: “Es llamativo que el juez lo acepte ­–se queja la víctima- siendo que esa categoría no existe en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La causa ya comienza con una mentira”. En rigor, según aclara el fiscal, Navarro “no es perito en la causa, sino que actuó como denunciante de Víctor Martínez por falso testimonio”.

Según explica Murray, de todas las afirmaciones presentadas por Navaro, la Cámara de Apelaciones de Rosario consideró que apenas “tres resultaban relevantes para la causa” y “solamente una reunía las condiciones de probabilidad de existencia suficiente como para que se confirmara el procesamiento”, y que es la referencia “a la presencia del coronel Saint Amant en el lugar de los hechos y el haber sentido ruidos de fracturas de huesos en su declaración testimonial, comparándolo con la autopsia”. En cambio, la misma Cámara estableció que “no había elementos suficientes como para considerar que Martínez había mentido cuando afirmó que fue detenido, con posterioridad a la muerte de Ponce de León, como tampoco para considerar que había mentido cuando dijo que no recordaba haber firmado ninguna declaración en 1977”. Murray agrega que también se dictó falta de mérito “en relación al delito de estafa o defraudación en perjuicio de la administración publica en grado de tentativa, por el cual el juez Villafuerte Ruzo procesó a Martínez” por considerar que el testigo “había pretendido estafar al Estado Nacional con un pedido de pago de la indemnización correspondiente a ex presos políticos”.

Víctor Martínez asegura que no conoce a Navarro y cuenta que “ahora está diciendo que monseñor Ponce era pedófilo. Vamos a ver si en esto la Iglesia también lo acompaña”. El testigo relaciona estas denuncias con el propósito que algunos tienen “de que me asuste y me vaya del país”.

Martínez se especializa en el estudio de religiones comparadas. Su abogada cree que esto puede haber incidido para que se lo acuse, entre otras cosas, “de no ser católico y adorar al demonio”. Sobre ese punto, Martínez argumenta que “me vinculé a las filosofías orientales desde chico” y relata “el que me introdujo en el tema fue el padre Iñaki de Aspiazu, que fue el primero en hablar de hinduismo en la Universidad del Salvador, que es católica”. Entre las denuncias que buscaron deslegitimarlo, a Navarro “se le ocurrió decir que soy agente de la MOSAD”, frente a lo cual el juez solicitó informes a la Embajada de Israel. La sede diplomática “contestó dos líneas lacónicas: no tenemos respuestas para su pregunta”.

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