Los condenados de la tierra

Nota principal: Veneno en las vías

Juan Estanislao “Tani” Milesi tiene cinco años y padece leucemia linfoblástica aguda. Tras ocho meses de internación y quimioterapia en el Hospital Garrahan, hoy se recupera satisfactoriamente. Fue diagnosticado poco tiempo después de haber sido rociado por un avión fumigador en su casa de Mercedes, provincia de Buenos Aires.

Mariano Lavena tiene once años. Está seriamente afectado por el uso de agroquímicos a tan sólo 100 metros de su casa. Por su caso, la doctora Gómez inició una demanda contra la comuna de Ibarlucea y la provincia de Santa Fe por “uso ilegal de agrotóxicos”.

Marcos Gentiletti tenía ocho años. Falleció el 25 de junio pasado, víctima del mismo tipo de leucemia que padece Juan Milesi.

Julieta Sandoval nació el 15 de abril de 2010 en Bandera, Santiago del Estero, y murió 8 meses después, el 13 de diciembre, en el lugar donde el envenenamiento marcó su corta vida. Tenía múltiples malformaciones, hidrocefalia y parálisis cerebral. Su caso puede ser considerado emblemático para demostrar los fatales efectos de los agrotóxicos en la salud humana.

Los niños que viven en el barrio Ituzaingó Anexo de Córdoba -contaminado por la presencia de transformadores con PCB y abuso de agroquímicos- registran el triste récord de casos de leucemias y cánceres (La Pulseada 70)

Los casos se multiplican en cada zona cercana a los cultivos de soja transgénica, mientras se sostiene un modelo agroexportador que deja rentas extraordinarias y siembra muerte.

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