El glifosato provoca malformaciones

Nota principal: Veneno en las vías

“Me parece perverso que la comunidad científica asegure que con la manipulación genética nada malo puede pasar”, dice el profesor Andrés Carrasco, Jefe del Laboratorio de Embriología Molecular de la UBA e investigador de CONICET. “Es un sistema complejo, nadie puede asegurar que nada puede pasar. Está mal que se diga que es un adelanto de la ciencia y la tecnología… Hoy puede parecer un adelanto y si mañana descubrimos que no lo es, ¿dónde van a estar esos científicos y tecnólogos moleculares que trabajan en las universidades o en las empresas y que dicen que todo está bien? No sería la primera vez que accidentes biológicos de magnitud crean serios problemas a la humanidad”.

Hace dos años, su investigación de laboratorio con embriones anfibios confirmó los efectos devastadores provocados por el glifosato. Demostró que, aún en dosis muy inferiores a las utilizadas en la agricultura, ese herbicita ocasiona diversas y numerosas malformaciones en el desarrollo embrionario.

-¿Analizó la toxicidad del glifosato puro o del herbicida con los demás componentes (coadyuvantes)? Parte de la defensa del producto, se basa en la supuesta inocuidad del glifosato puro…

-Nosotros vimos las dos cosas. Vimos diferencias cualitativas en la comparación entre los productos herbicidas completos y el glifosato puro. Hay una diferencia de graduación pero las malformaciones eran las mismas. Tampoco hay que dar demasiado valor a esas críticas porque nadie usa el glifosato puro; entonces, con que el herbicida sea tóxico para mí es suficiente. Yo quise dar una puntada más y quise distinguir los componentes que vienen adentro de las botellas, que no tienen formulación. Nadie sabe cómo están preparadas las soluciones que tienen adentro, sólo que tienen el 48 por ciento de glifosato. En los embriones tratados con el herbicida, se alteraron algunos metabolismos importantes; se altera la producción de determinados genes y eso provoca las malformaciones.

-La aplicación del principio precautorio presente en la Ley General de Ambiente, ¿llevaría a la prohibición del plaguicida?

-Los resultados obtenidos activan el principio precautorio presente en la ley, tratándose de salud humana o ambiental. Si yo sospecho que hay un daño a la salud ambiental tengo que parar y ver hasta dónde va esto, si afecta a las especies, a cuántas, y cómo puede afectar al hombre. La sospecha de la existencia de daño debería activar una serie de mecanismos que son responsabilidad del Estado, local, provincial y nacional… ¿Qué se hace en caso de probar que sí produce daño? Es una cuestión de criterio: uno lo puede prohibir, lo puede limitar, puede incrementar la clasificación de toxicidad y transformarlo en una sustancia muy peligrosa, cambiando las reglas de uso…

Desprestigio, intimidaciones y censura

Tras hacer público su estudio hace dos años, Carrasco sufrió una serie de amenazas y una campaña mediática contra sus 30 años de carrera.

-Una de las críticas con las que se intentó deslegitimar su trabajo apuntaba al modelo experimental empleado (embriones anfibios) y a su capacidad de extrapolar los resultados a los seres humanos…

-Los modelos experimentales son perfectamente válidos para establecer cuál es el grado de toxicidad no solamente en ese animal experimental sino en las otras especies: si son roedores, si son insectos, si son aves, si son mamíferos. No existe discusión al respecto… Hay experiencias hechas en otros modelos animales, en mamíferos, en pollos, y todas apuntan a la misma dirección. Algunas especies pueden ser más sensibles que otras, pero el principio precautorio es activable en cualquiera de los casos… Los que cuestionan este diseño experimental desconocen que en términos de desarrollo embrionario, todos los vertebrados son iguales. Los embriólogos usamos anfibios u algunos otros reptiles para estudiar los mecanismos de acción de las enfermedades genéticas y muchas enfermedades genéticas han sido entendidas en su etiología a partir de estudios hechos con estos modelos.

En 2009, el científico fue atacado por una patota en La Leonesa, Chaco, cuando se disponía a dar una charla sobre las consecuencias del uso de glifosato. La Leonesa es una de las tantas comunidades afectadas por agrotóxicos: en diez años se triplicaron los casos de cáncer en niños menores de 15 años y se cuadriplicaron los casos de malformaciones en recién nacidos. Esto coincide con la explotación arrocera extensiva en la zona de Bermejo.

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