Cumbre en Brasil: América Latina se sube a La Poderosa

La Pulseada viajó al 2° Foro Latinoamericano de la organización en Porto Alegre donde un centenar de asambleas barriales de Argentina, Brasil, México, Ecuador, Perú, Uruguay, Chile, Bolivia, Colombia, Paraguay, Venezuela y Cuba se reunieron para pensar una plataforma de los movimientos populares y avanzar en una integración latinoamericana.

SUBNOTA > Feminismo villero

Por Martina Dominella

Fotos cobertura colaborativa

Llegó el día. Es 27 de julio y la caravana latinoamericana entra a Porto Alegre. Tandas de micros de larga distancia llegan desde Formosa, Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Jujuy y Río Negro hasta la Casa Do Gaúcho, el anfiteatro que será sede de estos tres días de foro. Mujeres, hombres, adolescentes y algunos chicos y chicas bajan con miradas ansiosas, cargando bolsas de dormir, aislantes, frazadas. En el encuentro con compañeros y compañeras de otros colectivos comparan sus trayectos de 20, 26 ó 30 horas de viaje. El paso por Migraciones, las expectativas, la noche anterior sin dormir. Para la mayoría es su primera salida del país. A lo largo de la tarde se irán sumando los contingentes que lleguen en avión desde destinos más lejanos.

La Casa Do Gaúcho los recibe ajetreada; ruidosa entre cantos, bailes y saludos; enarbolada por banderas y banderines de cada uno de los 12 países donde está presente La Poderosa; un banner a cada lado del escenario, uno que exige Lula Livre y otro Justicia por Marielle. A lo largo del fin de semana se irán incorporando los carteles que indiquen el eje de cada charla: Comunicación de base-Redes latinoamericanas, Acceso a la tierra y la vivienda, Economía popular, Matria Baja- Feminismos y Territorios, Derechos Humanos y Fuerzas de Seguridad, Educación para la emancipación, Integración regional. Y el domingo a la mañana será el turno de la copa de fútbol Resistidores de América, que ya da que hablar.

“No nos podemos dar el lujo de no disfrutar estos tres días, nosotros sabemos lo que nos costó llegar hasta acá”, arenga uno de los organizadores cuando se está apaciguando el pogo y vuelven los cantos: “La Garganta es otra carta/a la Junta Militar”, “Yo nací en silencio/yo nací en la villa/no le creo una mierda/a la prensa amarilla”.

Durante la cumbre, La Pulseada fue parte de una cobertura periodística colaborativa de la que participaron más de 30 medios gráficos, radios, fotógrafos y audiovisuales.

Esta cumbre de base se proyectó durante el 1° Foro Latinoamericano de La Poderosa en La Casa de las Américas (Cuba), y comenzó a materializarse con una venta de locro y empanadas en Santa Fe, con un grupo de mujeres organizadas en la Villa 21, en una ronda en un plenario en Las Flores, con una edición en portugués de La Garganta Poderosa, con un cronograma que borrara fronteras y tejiera redes. El punto de encuentro no fue elegido al azar, sino que fue una anticipación de la escalada de violencia en la situación política y social que atraviesa Brasil: el destino se eligió con Lula libre y con Marielle Franco viva.

“Hasta acá nos trajimos”

Hace 60 años, Ernesto “Che” Guevara y su compañero Alberto Granado se propusieron recorrer 12.000 kilómetros durante siete meses de viaje en los que “La Poderosa”, una vieja motocicleta Norton 500, hizo todo lo que pudo. Hoy, el logo de la organización lleva el dibujo de esa moto donde están subidos Rodolfo Walsh, Juana Azurduy y Luciano Arruga. Y en el recorrido por el continente se suman Eduardo Galeano, Hugo Chávez, Fidel Castro y tantos rostros y cuerpos anónimos. Su objetivo ya no se mide en kilómetros ni destinos sino en lo incontable que puedan lograr juntas estas asambleas.

“Les preguntamos cómo hicieron para separarnos y para hacernos creer que la batalla es con las fronteras cerradas” (Nacho Levy, referente). FOTO: Vicky Cuomo – Citrica

La definición de qué es la organización La Poderosa es un territorio en construcción. Podría decirse que es el conjunto de 96 asambleas barriales distribuidas en 12 países de Nuestra América. O que es quien edita desde hace 8 años La Garganta Poderosa, esa revista que –con tono e identidad propios– tuvo en tapa a Lula, Messi, Pepe Mujica, Maradona, René de Calle 13, Dilma Rousseff abriendo la boca en un grito poderoso. O que son aquellos que se propusieron hacer la primera cobertura villera de un Mundial de Fútbol, y así lo hicieron, en Brasil 2014. O que son, en parte, ese grupo de vecinos que, hartos de los abusos de la Prefectura en sus barrios, organizaron un puesto de control popular para el accionar de los uniformados. O los que van a conformar una Liga de Fútbol Popular reconocida por la AFA de la mano del entrenador Fernando Signorini.

¿Y de dónde viene ese grito de gargantas y manos postergadas? “Venimos de un barrio donde querían jugar al fútbol juntos hombres y mujeres. Y que un día se preguntaron por qué hacía falta un árbitro. Y cuando nos dimos cuenta éramos una asamblea, una asamblea con una identidad popular: no una terminal electoral, algo más amplio, algo que trasciende al tiempo de nosotros. Y de pronto ese conocimiento que esa pequeña asamblea tenía, en el que atajaba Fidel cuando tenía 9 años, ese equipo ya había entendido que solo no se salvaba nadie, que nuestros barrios no se salvaban solos. Eran muchas asambleas de Buenos Aires, y después de la Argentina, y después de América Latina”, sintetizó Nacho Levy, uno de sus referentes, durante la apertura del foro. A la pregunta de cómo hicieron para encontrarse personas de países tan distintos, Levy respondió, rotundo: “Nosotros les preguntamos cómo hicieron para separarnos y para hacernos creer que la batalla es con las fronteras cerradas”.

Entonces, una línea de tiempo diría, sintéticamente, que hace 14 años floreció una asamblea en la villa Zavaleta, en Buenos Aires. Hace 10, se expandió por otras villas porteñas. Hace 5 echaron raíces en otras provincias. Hace 3 comenzó un proceso de latinoamericanización. Hace un año tuvo su primer Foro Latinoamericano en La Habana y así llegó a su segunda edición con más de 1.500 participantes y un aire de expansión.

Que la base sea la cumbre

Cada uno de los días del foro fue intenso. Las charlas desbordaron los momentos de los paneles y se extendieron a la fila para buscar agua caliente, las tareas para acomodar el lugar donde dormir, la limpieza del salón para la actividad siguiente. Fueron jornadas de intercambio y debate sobre integración latinoamericana, comunicación comunitaria, presencia de las fuerzas de seguridad en los territorios, feminismo villero, violencia institucional, economía social, derecho a la tierra. El objetivo fue establecer una plataforma común de organización popular que pueda “burlar la trampa de la dinámica electoral y representativa”, que se piense a largo plazo y que dialogue con propuestas partidarias de los respectivos países. La proyección es que esa plataforma sirva para un llamamiento urgente a las estructuras partidarias para la máxima unidad posible de cara a la inmediatez y urgencias del continente. Y en este marco, elaborar un programa de lucha de base “con nuestra agenda, nuestras prioridades, nuestra palabra, nuestra emergencia”.

“En el primer foro en Cuba entendimos que había empezado a recorrer sobre Latinoamérica La Poderosa con esta idea de expandir sueños. En febrero nos juntamos en el foro nacional en Tandil y ahí se empezó a diseñar la gran caravana latinoamericana”, contó María Claudia Albornoz, referente de la asamblea de Chalet (Santa Fe) a La Pulseada.

“Los que nacimos en el barrio pobre empezamos a soñar un montón de cosas” María Claudia Albornoz. FOTO: Midia Ninja

La dirigente agrega: “A mí me emociona la situación de mis vecinas que muchas veces no salieron del barrio, no conocen la ciudad entera donde viven, por esos límites imaginarios que marca el empobrecimiento. Los que nacimos en el barrio pobre empezamos a soñar un montón de cosas que a veces la misma cotidianeidad te roba. Porque vos tenés que laburar día a día por la comida, por lo urgente, y se te corren esos sueños. Y empezar a soñar colectivamente es un ejercicio poderoso que te devuelve el sentimiento de comunidad, la necesidad de estar con otros y otras para cumplir esos sueños. Por eso conseguimos venir hasta Porto Alegre y cruzar esas fronteras que no deberían existir”.

El encuentro se realizó sin empresas auspiciantes ni patrocinadores. Cada uno de los detalles de logística fue autogestionado y en ese punto radica también la idea de una “cumbre-de-base”, dos conceptos que en principio parecen antagónicos pero que en este encuentro se funden, porque quienes discuten, ejecutan y proponen son las bases para ellas mismas. Ambas palabras cobran nuevos sentidos y ya no hay arriba ni abajo, mediadores ni intérpretes.

Carlos Loza es ex detenido-desaparecido e integrante del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, de Argentina. “La construcción de los Derechos Humanos no puede hacerse por fuera de los movimientos sociales y tiene que ser inspirado en la necesidad de darle respuesta de derecho a cada una de las necesidades y, desde esa perspectiva, sentimos el orgullo de acompañar a La Poderosa porque está junto a los que sufren diariamente, a los que, despojados de derechos, no resignan la condición de seguir buscando los caminos colectivos que permitan la restitución de esos derechos”, expresó durante su exposición.

Y agregó: “Este camino tiene historia, tiene historia en generaciones anteriores, de las cuales algunos de los que estamos acá somos parte: los 30.000 compañeros desaparecidos presentes por el grito permanente que recorre América Latina, como en otros países también recordarán a quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado en diversas modalidades”.

Villeras, faveladas

Después del acto de apertura se realizó una marcha por las calles de Porto Alegre. Era el día que Marielle Franco –feminista, favelada, lesbiana, negra y concejala del PSOL asesinada en marzo en Río de Janeiro– hubiera cumplido 39 años. Los gritos de Fora Temer, Marielle vive, Lula libre se fundieron con los pedidos de justicia por Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, los 43 normalistas de Ayotzinapa, Berta Cáceres y otros tantos nombres traídos desde distintos rincones del continente. En esa movilización, Mónica Tereza Benicio, compañera de Marielle, expresó: “Yo estoy acá porque ese era el sentimiento de Marielle, una sociedad más justa e igualitaria era por la que luchaba y creía, porque la gente está luchando y la gente va a seguir luchando, eso es lo que hoy es la revolución. Sigamos en la lucha compañeros, por una América Latina unificada, libre, sin patriarcado, sin machismo, sin racismo, sin LGTBfobia, vamos juntos en la lucha”.

Durante la movilización, referentes del movimiento feminista de todos los países de Latinoamérica dieron un discurso frente a una casa tomada por mujeres víctimas de violencias. Ese lugar se eligió para hablar sobre cómo hermanarse en el dolor hacia la lucha colectiva y volver a elevar el grito “Ni una menos, vivas nos queremos”.

Fue enormemente emocionante porque movilizar en Brasil no es fácil, sabemos que la movilización está muy consolidada en Argentina y eso lo trajimos. Encontrarnos con Mónica encabezando la marcha con una fuerza enorme después de tanto sufrimiento con el asesinato por parte del Estado brasileño de Marielle, una mujer favelada, empobrecida que logró algo que nosotras seguimos buscando, que es que las mujeres puedan leer y escribir, que puedan llegar a la escuela e ingresar a la universidad. Ella hizo ese recorrido y la mataron. Eso nos llena de furia, una furia que tiene que ver con que no queremos estar más excluidos y excluidas, no sólo para los sectores empobrecidos sino para todas las mujeres”, expresó Albornoz a La Pulseada, después de la marcha.

Voces de un continente hermanado

El panel “Derechos humanos y fuerzas de seguridad” reunió a familiares y allegados de víctimas de violencia institucional con el fin de dar a conocer sus historias y tratar de encontrar un amparo colectivo, soluciones y estrategias que lleven a la justicia y a la no repetición de situaciones de violencia.

Entre ellos estuvo Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga. “Fue muy importante este encuentro con otras familias de Latinoamérica, es triste –ustedes han escuchado los relatos y más de uno nos hemos quebrado–, pero eso nos alimenta. Día a día estamos viviendo con un dolor que también nos fortalece”, contó a La Pulseada, al finalizar el foro. El rostro de su hijo forma parte del logo de La Poderosa y está replicado en miles de remeras, banderas, pines, afiches. “Eligieron la cara de Luciano como pudieron haber elegido la cara de Kiki o Pali (también víctimas de gatillo fácil). Es una mezcla de orgullo y de tristeza. No es que sea desagradecida, pero yo no parí un hijo para que sea bandera, yo parí un hijo para que tenga un futuro, para que sea alguien. Pero me tocó esta realidad y estoy orgullosa de que esté junto con Juana Azurduy y Walsh”, expresó.

“Yo no parí un hijo para que sea bandera, yo parí un hijo para que tenga un futuro, para que sea alguien. Pero me tocó esta realidad y estoy orgullosa” (Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga)

También participó del foro Sergio Maldonado, hermano de Santiago. “Me llevo la experiencia de estar con mucha gente muy interesante, sobre todo de los pibes que tienen una energía y una cabeza impresionante. La idea es que de acá no salga sólo una foto, sino que se pueda trabajar en un frente común de toda Latinoamérica en cuanto a lo que es el avance represivo de las fuerzas de seguridad”, manifestó. Su participación se dio a pocos días de cumplirse el primer aniversario de la desaparición forzada y muerte de su hermano. Al momento del cierre, Sergio también protagonizó el pogo que se hacía escuchar cada vez más fuerte: “Somos Santiago/vamos a luchar/Patricia Bullrich va a tener que renunciar”.

Otro de los participantes fue Mario César González Contreras, padre de César Manuel González Hernández, uno de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014 en Ayotzinapa (México). En diálogo con La Pulseada evaluó que  “afortunadamente, los países latinoamericanos se han solidarizado mucho con la desaparición de los normalistas. Aquí compartimos las experiencias que hemos vivido en los últimos años, hay mamás que no encuentran a sus hijos o que han sido asesinados. Siempre es el humilde el que paga las consecuencias. Nosotros no estamos vivos, sobrevivimos, estamos medios muertos y medios vivos porque tenemos que encontrar a nuestros hijos”.

Fútbol popular para transformar

La disputa por los derechos también se da en las canchas. Fidel, integrante de la asamblea de Zavaleta y coordinador nacional de deportes de La Poderosa, habla con La Pulseada mientras termina de ajustar el fixture de la Copa Resistidores de América que cerrará la cumbre en el Parque Marinha. Va y viene buscando pecheras, mirando las banderas que rodean la cancha, celebrando que después de dos días de lluvia salió el sol. “Para nosotros el fútbol no es sólo atajar o pegarle a la pelota, sino que tiene mecanismos que van más allá del deporte. Nosotros al fútbol popular lo jugamos sin árbitro, no porque el árbitro sea malo, sino porque lo que pasó durante muchos años es que venía alguien de afuera a nuestros barrios a imponer cómo jugar y nunca la comunidad decidía cómo quería jugar”.

“Para nosotros el deporte es educación popular y salva vidas en nuestros barrios”, dice Fidel, de Zavaleta

“Entonces lo que hacemos –antes y después de cada partido– es armar una ronda, que es donde se ponen las reglas. Los chicos, los adolescentes, los adultos se miran a los ojos –y eso es algo que no sucede mucho en los barrios– y deciden cómo van a jugar. Otra base del fútbol popular es que entendemos que el fútbol tiene que ser mixto. En esa ronda, más allá de lo deportivo, metemos temáticas de cultura, educación, género, derechos humanos. Para nosotros el deporte es educación popular y salva vidas en nuestros barrios”, explica.

Desde La Poderosa se impulsan dos proyectos deportivos que cuentan con el trabajo de Fernando Signorini, entrenador de Messi y Maradona, y ya están en diálogo con la AFA. Por un lado, discutir los derechos de formación de jugadores y jugadoras que surgieron en las villas. Se trata de un canon que el equipo que compra a un jugador o jugadora deberá pagar al club del barrio por haberlo/a formado. La propuesta es que ese porcentaje vuelva para la urbanización y creación de polideportivos. Por otro lado, se impulsa una Liga de Fútbol Popular reconocida por la AFA.

Antes de que empiece el primer partido de la Copa, Fidel anticipó quiénes serían los ganadores de la jornada: “Va a ganar la organización, el fútbol popular. Nosotros usamos el fútbol como excusa para pensar cómo construir nuestro futuro. Hoy nadie va a estar pensando en ganar, cada gol es ganarle a la desigualdad”.

Un regreso multiplicador

En la parte final del encuentro, cada comisión de trabajo y cada asamblea presentó los puntos en común trabajados durante el foro. Los cantos y el pogo siguieron, tanto o más intensos que en el acto de apertura.

“Serán muchos más los foros y espacios en que nos encontraremos y nos miraremos cara a cara, compartiremos miradas que pueden ser de cualquier tipo pero que compartirán la idea de defender la unidad y los derechos latinoamericanos”, sintetizó Keyla Estévez, referente de La Poderosa Cuba.

El cronograma formal indica: “Domingo 29 de julio 20.30hs: La caravana latinoamericana regresa a sus respectivos países”. No hay forma de sintetizar cómo será ese regreso, cómo se vuelve, cómo se comparten las ideas y las vivencias.

Lo que sí está definido es el lugar del próximo Foro Latinoamericano de La Poderosa. Será en 2019, entre Buenos Aires y Montevideo, traspasando fronteras en un camino colectivo, villero, popular y esperanzador desde la redacción de La Garganta Poderosa en la ex ESMA hasta la casa de Eduardo Galeano.  /// LP

 

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