Cuarentena para comer 

Desde La Pulseada conversamos con referentes de comedores barriales para consultar cómo trabajan en los comedores y continúan con la campaña de entrega de viandas, durante la cuarentena. La preocupación por cómo garantizar a la vez las medidas sanitarias y el problema del dengue. 

Por Abril Lugo

Foto: Andrés Milstein

Hoy es el primer día de cuarentena y aislamiento obligatorio dictado por el presidente Alberto Fernández por Decreto de Necesidad y Urgencia. Con el Gobierno Nacional apostando a la responsabilidad cívica en cumplir con la cuarentena y apoyándose en las provincias y los municipios, el aislamiento encuentra a los barrios más postergados de La Plata, Berisso y Ensenada resolviendo un tema crucial: garantizar la comida a los que no tienen acceso a programas de ayuda nacional, provincial y municipal, o que, teniéndolos, los once días restantes de cuarentena implican una odisea en la que víveres y artículos de limpieza se hacen imposibles pagar. 

Desde el movimiento Barrios de Pie, Cristian Medina, explicó: “vamos a seguir con los comedores, obviamente tomando todos los recaudos preventivos y pensando en reducción de grupos, para guardar a las personas que están dentro de los grupos de riesgo, pero necesitamos sostener los lugares abiertos porque hay mucha gente que se acerca a comer diariamente”. Consultado por la adquisición de productos de higiene como jabón, alcohol en gel y barbijos para la entrega de las viandas, Medina aclaró que intentan cubrir la demanda en los 29 comedores, pero que “se hace difícil. Es algo que vamos a pedir al municipio ni bien podamos concretar una reunión”.

“Estas decisiones las tomamos creo que todas las organizaciones dentro del seno de cada una de ellas, en charlas con los ámbitos nacionales ministeriales”, describe Cristian Medina sobre la continuación de los comedores. “Con Garro no hemos podido acercarnos. Hoy supuestamente teníamos una reunión con funcionarios para plantear estos temas urgentes pero no se va a llevar adelante”. 

Por su parte, Rosa de Jesús, que gestiona hace más de 30 años un comedor y refugio para personas en situación de calle en Altos de San Lorenzo, se refirió a la situación: “Hoy cerramos el refugio, pero hasta ayer teníamos alojada gente en situación de calle. Hemos pedido al municipio que vengan a repartir veneno, o a fumigar por los mosquitos, porque el dengue nos va a matar antes que el coronavirus”, denunció en relación al otro gran problema sanitario en los barrios. Los contagios por dengue en la ciudad ya ascienden a más de 30. La mujer insiste: “Con la problemática del dengue, generamos un descacharreo, pero tenemos el zanjón y eso es imposible que hagamos algo, es fundamental fumigar. Acá no hubo fumigación contra el dengue, ni campaña de prevención. 

Respecto a la participación de los comedores con la entrega de alimentos en los barrios, Rosa relata: “Hoy cerramos, nos pedían mercadería, todo el mundo, por lo menos para hacerles una leche a los chicos en sus casas, ya que hay cuarentena. La mayoría de los comedores del barrio están haciendo lo mismo, tratando de ayudar en lo que se pueda. Todos estos trabajos los venimos haciendo desde que empezó el coronavirus en función de la información que nos va llegando. Acá hay comedores que tienen costurero e hicieron barbijos para los chicos y los abuelos que son grupos de riesgo”.

“La Provincia nos ha traído mercadería y quedaron en que nos van a dar un refuerzo, pero no sé cuándo. También repartieron comida desde las escuelas y nos prometieron que nos van a traer alcohol en gel. Lo que nosotros hicimos como institución fue repartir jabón común a la gente, para que se laven y después impulsar para que limpien el ambiente, con lavandina,que mantengan higienizado”, agrega.

Desde la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) difundieron que la suspensión de clases duplicó y en ocasiones triplicó la cantidad de comensales en comedores y merenderos populares que sostienen las organizaciones en los barrios. A este panorama se suma la falta de agua potable en algunas zonas para llevar adelante las medidas de higiene recomendadas.

En un comunicado subrayaron la necesidad de actuar en conjunto con la municipalidad para paliar el dengue y el hambre que genera la cuarentena: “Ante esta situación proponemos a las autoridades competentes municipales la creación de un Comité de Emergencia en cada localidad de la ciudad con representantes del Estado, de las organizaciones sociales, sindicales, eclesiásticas, sanitarias que permita llevar  adelante en el territorio cada una de las medidas de prevención y promoción; un refuerzo para los comedores escolares, comunitarios y merenderos”. También pidieron la duplicación de los montos de las tarjetas alimentarias municipales destinadas a la compra de alimentos y alertaron que “existe entre los trabajadores y trabajadoras del sector una oleada muy grande de información y sobreinformación respecto a medidas de prevención,  sintomatología y pasos a seguir ante las enfermedades infecciosas en curso, dificultando que llegue los protocolos oficiales de prevención, promoción de la salud”. La UTEP propuso que “en caso de ser necesarios las y los trabajadores de la Economía Popular distribuiremos la comida y bebida casa por casa”. 

Desde La Pulseada no pudimos obtener respuestas de los funcionarios de desarrollo social  de La Plata sobre la situación regional de los comedores, mientras que desde Berisso informaron que esperan los comunicados oficiales respecto de la entrega de alimentos y articulación con las organizaciones sociales.

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