Chanchos, gallinas, caballos y patos en el Hogar de Cajade

Educadores y egresados del Hogar, junto a un grupo de chicos y chicas, están reactivando el proyecto de la chacra que inició el cura. Hace casi dos años que están trabajando y ya venden sus primeras producciones

“Carlitos soñaba con una granja y una huerta para que los chicos crecieran en contacto con animales y plantas, aprendieran un oficio y pudieran vivir de sus frutos. Pero la idea iba mucho más allá: quería que fuera un imán para las escuelas de la región y aprovechar cada visita para hablar con los alumnos del trabajo de la Obra, los derechos de los niños y sobre el país con infancia por el que siempre militó”, contaba Carlos Sahade en una nota sobre la chacra que impulsó el Cura.

En un predio de más de dos hectáreas ubicado justo enfrente del Hogar Madre Tres Veces Admirable, el proyecto de la chacra tuvo momentos de mayor y menor actividad. Después de unos años de estancamiento, egresados del Hogar y educadores/as, junto con el apoyo de muchos vecinos, resolvieron reactivarlo.

En La Pulseada Radio, nos visitaron Lucho Maldonado, Mariano (13), Gonzalo (16), Benjamín (10), Kevin (15), Federico (15) y nos contaron cómo vienen trabajando.

Entre todos se encargan de dar de comer y cuidar a chanchos, gallinas, caballos y patos. Se dividen entre mañana y tarde, a contraturno de la escuela. Además, están volviendo a poner en marcha otro productivo de la Obra: la panadería. Ya están haciendo pizzas para hornear que reparten en toda la ciudad. “Estamos empezando a ver si le podemos volver al trabajo a la tierra y a poner una plantación de árboles frutales”, agregó Lucho.

Lucho tiene 33 años, los mismos que el Hogar, y es parte del grupo Los Pibes de Cajade. Es egresado de allí y en el 2014 volvió para organizar con un grupo de amigos una Expo de autos antiguos y así recaudar fondos para la Obra. Hoy es educador y, desde hace un año, coordina el trabajo productivo de la chacra. “Se hizo un laburo muy groso de recuperación de la chacra, con donación de materiales de corralones y particulares. Un egresado del hogar nos dio los primeros dos chanchos y una vecina de City Bell nos donó una chancha. Esos animales, hoy son los que nos dieron lechoncitos. La primera producción y venta fue gracias a ellos”. 

El sábado pasado, los chicos hicieron un festejo y contaron: “Hoy, cuando miramos el camino recorrido, estamos felices de ver que todo lo que soñamos está dando sus primeros frutos. Y no solo se logro con nuestro esfuerzo y constancia, sino también con al ayuda de muchos de ustedes que colaboraron tanto en lo material, como en lo espiritual: alentando y acompañando constantemente todo lo que hacemos”.

Más información, pedidos y colaboraciones: Los Pibes de Cajade (Facebook)

 

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