Canciones con historia

Acaba de publicarse Acordes que hacen historia, un disco que reúne doce canciones sobre las huellas del Proceso en las voces de estudiantes secundarios. Es el resultado de un concurso organizado por el área de Investigación y Enseñanza de la Comisión Provincial por la Memoria. Doce historias enlazadas con el pasado y los pies en el presente: vibrantes de futuro.

Por Martín E. Graziano

Aquí está el disco. Parece un objeto inerte, pero apenas se despliega empieza a destilar vida. Adentro están las voces de un puñado de jóvenes en plena búsqueda: dialogando con el pasado inmediato, cuestionando, trazando caminos posibles, equivocándose y volviendo a empezar. Son las doce canciones detrás de Acordes que hacen historia, el resultado de un concurso organizado en las escuelas secundarias de la provincia por el área de Investigación y Enseñanza de la Comisión Provincial por la Memoria. Un disco propulsado por el entusiasmo de los chicos y una analogía fundamental: «acorde y recuerdo tienen una misma raíz –explica el booklet-. Los acordes implican una construcción, donde tres o más notas diferentes se disponen y combinan de manera armónica. Como la memoria, las canciones conforman relatos compuestos de acordes, que según su combinación pueden crear melodías diversas. Como el recuerdo, los acordes involucran en sus significados a los sentimientos y la subjetividad. Aún cuando se narran experiencias límites, atravesadas por tensiones y conflictos, los relatos siempre buscan la armonía a través de enlazar las palabras, sintetizar ideas y acordar, a pesar de sus múltiples versiones, sobre los sentidos que el pasado encierra para el presente».

El génesis del proyecto hay que buscarlo en el 2002. Por entonces, el área de Investigación y Enseñanza de la Comisión Provincial por la Memoria empezó a trabajar sobre un nuevo programa: “Jóvenes y Memoria, recordamos para el futuro”. El título era elocuente. La premisa era –y sigue siendo- proponer un abordaje distinto sobre la historia reciente para los alumnos y docentes de las escuelas secundarias de la provincia de Buenos Aires. Partiendo del eje “Autoritarismo y democracia”, los alumnos arrancan año a año un trabajo de investigación sobre alguna problemática y comienzan un proceso de apropiación de la historia. Así, los chicos pueden contar su versión de la historia de un desaparecido cercano, la guerra de Malvinas y las huellas del Proceso en las prácticas del presente. Luego, cuando llega noviembre, la Comisión organiza un encuentro en Chapadmalal que funciona como cierre del año. Hasta allí viajan todos los participantes para mostrar su trabajo, sea cual fuere el soporte que hayan elegido: video, obra de teatro, revista, libro, murga, canción o programa de radio.

“Cada año veníamos viendo que los chicos le daban más importancia a la música –dice Mariel Zabiuk, productora ejecutiva del proyecto-, ya sea al seleccionarla para los videos o las obras de teatro. De hecho, había casos en que las componían o, directamente, presentaban canciones propias como producto final de la investigación. Por eso se nos ocurrió organizar un concurso de canciones independiente del producto final de cada investigación. Sobre todo para que los chicos que tenían inquietudes con respecto a lo musical generaran otro modo más libre de acercamiento y de expresión”.

A mediados del 2009, el área de Investigación y Enseñanza puso la idea en marcha. Se envió la convocatoria a todos los inscriptos para el programa “Jóvenes y Memoria” y se estableció como fecha de cierre el encuentro anual de Chapadmalal ‘09. Las bases indicaban que los inscriptos debían enviar la letra de la canción y tocarla durante el evento frente a un jurado formado para la ocasión. Ese era un punto crucial: la elección de los jurados. La organización puso el foco sobre gente interesada en la temática central del programa, con una postura visiblemente contraria y crítica con respecto a la dictadura y a los sucesos vinculados con los reclamos por el resguardo de los Derechos Humanos. Desde luego, también era importante que se vincularan desde distintos ámbitos a la música y tuvieran una buena predisposición para relacionarse con los adolescentes. La elección recayó sobre el crítico e historiador Sergio Pujol, el periodista Mariano Vicente, la actriz y directora Cristina Ghione y dos músicos como Manuel Moretti (Estelares) y Lucas Finocchi (Mostruo!).

“Buscamos un criterio de aprendizaje, de proceso y no de resultados –aclara Finocchi, que además es conductor en FM Universidad-. Entonces en los demos escuchábamos futuras canciones, más que obras completas. Con los años en la radio escuché muchas bandas nuevas, y de a poco me fui volviendo tolerante y hasta amplio a la hora de escuchar debuts. Así que era cuestión de poner esa experiencia en funcionamiento”. Con el criterio establecido, a principios del 2010 el jurado ya había firmado su selección. El paso siguiente fue un encuentro con cada uno de los elegidos para una devolución. Y a partir de entonces, un seguimiento del propio Finocchi, que espontáneamente se acercó desde el asesoramiento musical. “Cuando estábamos en la etapa de selección, me pareció importante que el disco tuviera un productor -dice Lucas-. Alguien que al momento de grabarse las canciones, contuviera y guiara a los chicos en lo que para la mayoría sería su primera experiencia en un estudio. Después de eso, me preguntaron si no quería ser yo esa persona, y acepte”.

Entonces comenzó un seguimiento específico para el desarrollo de cada canción. Un seguimiento que respetó la idea original pero buscaba el modo de potenciar su capital artístico, con el estudio de grabación en el centro de la mira. Finalmente, en septiembre arrancaron las sesiones en los estudios de Pablo Asnaghi, que se extendieron a lo largo de dos meses de trabajo. Durante las jornadas de grabación, Finocchi y Asnaghi asesoraron y ayudaron a los chicos en su búsqueda, se encargaron de algunos instrumentos y hasta repartieron los sándwiches de milanesa. “El resultado es un disco que tiene un sonido digno, y se puede poner en cualquier radio –dice Finocchi-. Eso era lo que buscábamos: cuidar a los chicos en la grabación, para que estén orgullosos de haber estado en ese disco y les sirva -en todo caso- como una buena referencia en el futuro. Personalmente fue muy educativo. Aprendo mucho estando en contacto con los pibes y las pibas, porque te ponen a prueba todo el tiempo y sacuden un poco esa imagen que se te va armando del juventud a través de los medios… esa idea de que a los pendejos no les importa nada, que son todos boludos o chorros. Tanto en esta experiencia como en Chapadmalal y los encuentros del programa ‘Jóvenes y memoria’, me encontré con pibes que están interesados en el futuro, que tienen ideas y ganas, y sólo necesitan que se les de bola, que se los escuche. Para mí fue una experiencia encantadora, lo haría mil veces más”.

Justamente, el ámbito elegido para la presentación del disco fue Chapadmalal 2010. Una jornada emocionante donde compartieron sus canciones con chicos de todo el país, generaron debates y se desembarazaron de todos los preconceptos que suelen cargarles. Dice Zabiuk: “fue muy enriquecedor el contacto con los chicos, ver cómo, a su manera, se comprometían y le ponían todas las ganas a lo que estaban haciendo. En todas las actividades que proponemos cada año participan miles de adolescentes, discutiendo, investigando, organizando sus propios trabajos y divirtiéndose , haciéndose responsables de todo lo que encaran y de sus propias opiniones. En esta ocasión vimos lo mismo, tuvieron la posibilidad de usar un espacio y la aprovecharon, mostraron cómo cuando se los respeta y pueden proponer cosas, lo hacen y devuelven con creces todo lo que se les da”.

 

Los chicos

El disco de Acordes que hacen historia, que ya llegó a todas las escuelas (y puede conseguirse a través de la Comisión), tiene 12 canciones que van del pop hasta la rumba, pasando por el hip hop y el folk-rock. La lista de temas y escuelas es: «Vuelvo a luchar» (EEM Nº 7 de 25 de Mayo), «¿Por qué?» (Instituto S. Francisco de Asís de Moreno), «Dónde estás» (EEM 2 JFK de Gral. Alvear), «Nunca más -hasta que vuelva a suceder-» (EEM Nº1 de Magdalena), «Hoy en día» (ESB N º 20 de Ituzaingó), “Resiste»(EEM Nº 1 de Salliqueló), «Con tanto escorpión dando vueltas» (ISFDT Nº 5 de Pergamino), «¿Y qué más tendrán que hacer?» (Normal Nº 2 de La Plata), «Al andar” (ESB 12 de Gonnet- La Plata), «Lo primero es resistir» (EEM 2 de Trenque Lauquen), «¿Qué nos pasó? (Instituto Privado Ranelagh, de Berazategui), «El pueblo argentino» (ESB 13 de Mercedes) y «Un sentido a la vida» (EEM 5 de San Nicolás).

La convocatoria entusiasmó desde manifestaciones espontáneas hasta grupos bastante consolidados, como el dúo Nómadas. “Estaba trabajando en el proyecto de ‘Jóvenes y Memoria’ y me enteré que iban a realizar un concurso de canciones… ahí dije ‘¡genial!, esto es justo para mí’ –cuenta Gabriel Cellone, una de las mitades del dúo de Gonnet-. El año anterior también había participado del programa con un video sobre la vida y militancia de Horacio Úngaro, y había hecho un tema dedicado a este joven desaparecido en la Noche de los Lápices. Ahora el tema a tratar era más complicado, pero me pareció que podía hacer algo que valiera la pena”. En aquel momento los alumnos de Gonnet estaban trabajando una especie de tapiz con los relatos de la dictadura en su localidad. El soporte que mejor se ajustaba a la multiplicidad de voces era el video, entonces los Nómadas tropezaron con algunas dificultades a la hora de poner una letra para su elegía acústica. “Lo intenté encarar desde el recuerdo del joven militante que luchó por cambiar esa sociedad y que al hacerlo quizás empeñó su vida, pero con sus pasos marcó huellas para los que vinieran después. Trato de reflexionar sobre la reacción que las nuevas generaciones tienen frente a esas huellas y al recuerdo de aquella etapa trágica, transmitido por los que la vivieron… Me enredé, ¿no? [risas].

Otros bandas que participan del disco son No Censurado, Ultimando Detalles, Bajo la Cruz, Fabricatoris Liberatum, Los 7 Locos y el Grupo Esperanza. En otras canciones, los chicos decidieron encarar el desafío como solistas. Es el caso de Luciano Rodolfo y también de Guadalupe Santillán, la alumna de General Alvear que grabó “¿Dónde estás?” y, con el envión, ya está en La Plata para estudiar música popular. Además Guadalupe, se acercó a la Comisión, viajó al Chaco para un encuentro y acaba de sumarse en el Voluntariado Universitario para participar de los talleres de seguimiento de los proyectos de “Jóvenes y Memoria”.

Otro de los solistas es Juan Irigoitía, el muchacho de Pergamino que registró “Con tanto escorpión dando vueltas”. “Pretendí contar una historia de amor ubicada en el contexto de la última dictadura militar –explica Juan-. La canción surgió a partir de una entrevista que le hicimos a una trabajadora social que se vio afectada por el Proceso en cuanto a lo que fue su labor profesional… Y la grabación fue una experiencia que no voy a olvidar nunca. Yo estaba un poco lejos del canto, porque sólo escribía y nunca había probado con cantar algo que había compuesto. Personalmente fue un paso muy grande haber mostrado lo que yo mismo escribí. Y, sobre todo, tiempo después, compartirlo con los demás jóvenes que estuvieron presentes allí. Son esas oportunidades que no se pueden desaprovechar y que nos da lugar a nosotros los jóvenes para expresarnos a través de la música”.

Cuando el disco finalmente estuvo fabricado, tanto Juan como Guadalupe, el dúo Nómadas y buena parte de los chicos viajaron hasta Chapadmalal para la presentación en noviembre del año pasado. Para el desafío que significa ponerle el cuerpo a esas palabras frente a un público. “Esa experiencia que vivís en Chapadmalal es inmejorable –dice Gabriel Cellone-. Es algo único y que realmente te cultiva como persona. El encuentro que tuvimos con los otros chicos que habían quedado en el disco fue genial; siempre está buenísimo charlar con otra gente que también se desviva por la música, más aún si esta gente tiene más o menos tu misma edad y tiene ideales en común con vos. Principalmente, lo que me dejó la participación en ‘Acordes que hacen historia’ fue la conciencia de que uno tiene la posibilidad de expresar sus ideas. Que hay gente interesada en oír esas ideas y en ayudarte para que las puedas contar”.

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1 Comment

  1. Gabriel Cellone

    muy lindo que se hayan interesado por tan hermoso proyecto. Les agradezco!
    ah, y gracias por publicar tanto de lo que dije !jaja. Tuve el honor doble: participar del disco y senr entrevistado por La Pulseada.

    Gabriel

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