Masacre de Carcova: justicia a medias

Sentenciaron a 15 años y medio a un ex subteniente de la policía bonaerense por haberle disparado a Joaquín Romero, el sobreviviente de la masacre de la villa de José León Suárez en 2011. A seis años de la represión todavía no hubo condena por los asesinatos de otros dos jóvenes.

Por Matías Ortega*

Joaquín Romero

Seis años después las víctimas de la masacre de Carcova lograron que se hiciera algo de justicia: el ex subteniente de la Policía bonaerense, Gustavo Vega, fue condenado a 15 años y 6 meses por la Ȑtentativa de homicidioȑ contra Joaquín Romero, durante la feroz represión a los vecinos que se acercaron a un tren de carga que había descarrilado a la altura de la villa de José León Suárez (ver La Pulseada 116). Aquel 3 de febrero de 2011, Joaquín sobrevivió y su testimonio fue central para desnudar el accionar de las fuerzas de seguridad. En cambio, Mauricio Ramos (17) y Franco Almirón(16) fueron asesinados por la Policía y su crimen aún sigue siendo investigado (ver recuadro)

Joaquín, junto a Mauricio, Franco y un grupo de chicos de la villa, se dirigían al basural del CEAMSE, ubicado sobre el Camino del Buen Ayre, para buscar elementos reciclables, comida, o cualquier elemento de valor y así “ganarse la moneda”. En el camino se toparon con el tren descarrilado y el operativo montado por la Bonaerense, coordinado por la Comisaria 4° de José León Suárez con refuerzos de las comisarías 2º, 8º y 9º de San Martín, y de la Policía Bonaerense 2. Un mega despliegue para una situación que no lo ameritaba: los vecinos habían abierto algunos vagones que contenían autopartes y alimentos.

Joaquín contó entonces que vio a Vega en pose de “cacería”: dijo que se escondió entre los pastos largos y “empezó a tirar”. “No me voy a olvidar cuando crucé el puente y me rozaban todos los perdigones, donde hay una montaña de chatarra. Y los perdigones parecían bolitas. Me dio tiempo a darme vuelta nomás. Cuando me di vuelta, me dio por la espalda. Al lado de la columna”, narró Joaquín, quien tenía 19 años cuando ocurrió la masacre. “Los disparos los sentí caliente, corte que te quema.Y me miro y tenía un re agujero en la panza, me había traspasado uno… y me empecé a sentir mal, me salía mucha sangre, y no podía respirar”.

Ayudado por sus amigos, Joaquín logró salir del barrio y fue internado de urgencia en el Hospital Thompson de San Martín. Su sanación fue rápida, estuvo dos días en terapia intensiva y al tercero quería levantarse solo de la cama, aunque su recuperación nunca fue total. Tardaron semanas en confesarle que el “Pela” y el “Gordo” habían perdido la vida aquella tarde de febrero.

El camino en la justicia

Recién en 2014 el caso llegó a juicio oral y público. Pero la sentencia del Tribunal en lo Criminal Nº 2 de San Martín defraudó a las víctimas y a sus familiares. El tribunal absolvió por el “beneficio de la dudaȑ al ex sargento Gustavo Rey, acusado de haberle disparado a Franco y Mauricio. Y condenó a Vega a siete años de prisión por “homicidio simple en grado de tentativa”.

Gustavo Rey

Ahora, una nueva condena a Vega, en manos del Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 de San Martín, se efectuó luego de que la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la provincia pidiera agravar el delito por el que se había imputado al ex subteniente en primera instancia, y recalificar la condena como “tentativa de homicidio calificado por abuso de la función policial y por el empleo de arma de fuego”.

La primera versión del ex subteniente fue que se había “equivocado” de cartuchos y había confundido balas de goma con balas de plomo. Pero Vega era instructor de tiro de la Bonaerense, es decir, tenía conocimiento del manejo de armas y municiones. En la última audiencia del TOC N°4, el ex subteniente tomó la palabra y no sólo negó haberle disparado a Joaquín, sino que dijo que “nunca antes lo había visto hasta 2014”, cuando se realizó el juicio oral. “Jamás crucé la línea ferroviaria”, desmintió también Vega ante los jueces. Y reivindicó su rol policial: “Me especialicé para servir a la comunidad”.

En tanto, Federico Efrón y Juan Carlos García Dietze, los abogados de Joaquín, le recordaron al Tribunal que no encontraron “indicios de legítima defensa o peligro para su persona en el momento del conflicto” y que “las circunstancias no ameritaban” el uso de un arma calibre 12/70 contra un pibe indefenso.

“Vamos a estar”

La nueva condena a Vega fue celebrada desde la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional. “Sabemos que fue un logro de la lucha y la organización popular, con acompañamiento del CELS y de la Campaña contra la Violencia Institucionalȑ”, dijo el diputado nacional Leonardo Grosso, referente de la organización. Y, a pesar de la lentitud del proceso, se mostró optimista de cara al futuro de la causa: “Es una conquista que nos llena de fuerzas y esperanzas para seguir exigiendo que Rey sea condenado de un modo ejemplar, para que los y las jóvenes de nuestros barrios puedan sentirse y estar seguros”.

Mientras tanto, Joaquín, el fusilado que vive, es consciente de que aún quedan cuentas pendientes en lajusticia y deja entrever que volverá a declarar las veces que sea necesario. “Si es contra la policía vamos a estar, para que los pibes puedan descansar en paz -dice-. Yo siempre voy a estar”. LP

*Matías Ortega, además de integrar el equipo de redacción de La Pulseada, es el autor de Carcova. Historias marcadas por la violencia institucional, Ediciones La Caracola (La Plata, 2017)


¿Quién mató a los pibes de Carcova?

Por los homicidios de Mauricio y Franco la Justicia deberá resolver la situación del ex sargento Gustavo Rey. En 2015, la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la provincia dejó sin efecto la absolución que lo había beneficiado y ordenó realizar un nuevo juicio. La nueva instancia está trabada: su defensa presentó un recurso extraordinario para ir a la Corte Suprema de la Nación. “Nosotros pedimos que se rechace ese recurso y ahora depende de la Suprema Corte de la Provincia. Tenemos por delante, mínimo, un par de años”, resumió García Dietze, abogado de las familias de Carcova. Hay otra causa que indaga en la responsabilidad de la cúpula policial de la Comisaría 4° de José León Suárez, a cargo del operativo. Efrón, integrante del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), recordó que “venimos impulsando hace muchos años que se imputen a los jefes policiales”. En particular piden que se cite a Víctor Hualde y Amado Silva Malinone, los dos jefes principales. “La UFI 5 en ese aspecto viene muy lento, a pesar de todo lo que quedó acreditado en el juicio oral no avanzan, pero seguiremos insistiendo”, agregó.

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