Edición Impresa|18 Junio, 2017

Relatos de mujeres que buscan sanar

Silvana Trotta presentó “Expulsadas del Edén”, un libro de “microhistorias” atravesadas por los distintos tipos de violencia generadas por el machismo. “El arte puede curar”, dice la autora y explica el proceso de recopilación de testimonios que le dieron forma a su libro.

Por Cristina Pauli

Miles de mujeres salieron a la calle a reclamar por sus vidas, “Ni un a menos, vivas nos queremos” es la consigna que junta a nietas y abuelas, a amas de casa, estudiantes, empleadas, desocupadas y profesionales. La situación es grave, las cifras que se conocen son alarmantes: al extremo de que un mes hubo más de un femicidio por día. ¿Puede el arte ser una alternativa para enfrentar el problema de la violencia? “Expulsadas del edén” es un libro de microrrelatos, pequeñas historias de mujeres en las que nos vemos reflejadas, que nos permiten pensar, indignarnos y soñar con un futuro mejor.

Silvana Trotta es psicóloga social, hace muchos años que trabaja con grupos de jóvenes y mujeres en situación de violencia en barrios de Berisso y La Plata. Recientemente publicó este libro en el que reúne esos testimonios. La Pulseada conversó con ella sobre la publicación, sobre la realidad que muestra y sobre el rol sanador de la palabra.

-¿De qué trata el libro “Expulsadas del edén”?
-Es una serie de microrelatos o cuentos cortos, todo el libro está atravesado por la violencia de género, por los micro machismos, por el amor romántico, que son estos condimentos que hacen que se perpetúe el patriarcado, que se replican a diario y del que surgen cuestiones más graves como la violencia hacia las mujeres que termina en femicidios. En “Expulsadas del edén” yo hago denuncias utilizando mis herramientas, que son las 27 letras de abecedario.

-Hay un contexto claro si pensamos, por ejemplo, que en un solo mes de 2016 (octubre) se registró un femicidio por día.
-Si, y si comparamos con el año anterior, a esa altura del año llevábamos 150 femicidios más. O sea que estamos en porcentajes alarmantes de casos de violencia hacia mujeres que terminan en femicidios y en femicidios vinculados, que es asesinar a otras mujeres u a otras personas cercanas a la víctima de manera aberrante. Creo que esto es parte de una embestida brutal que hace el machismo o los “neomachismos”, esta nueva figura que con total impunidad ejerce violencia contra las mujeres.

-¿Se conocen más los casos ahora o el hecho de que las mujeres pierdan el miedo, salgan y se empoderen genera la reacción de los machistas que atacan más?
-Es la frase de Galeano: “Los hombres le tienen miedo a las mujeres sin miedo”. Lo que nosotros podemos ver en los espacios de trabajo y de discusión es que frente a esta arremetida femenina, donde tomamos las calles y las plazas reclamando por nuestros derechos, exigiendo un mundo más igualitario en el que los hombres también están incluidos, pidiendo que dejen de violentarnos y de matarnos por el hecho de ser mujeres, hablando con las vecinas para que estén alertas y denuncien cuando escuchan que hay violencia hacia una mujer, la reacción es con más prácticas machistas, mucho más perversas y mucho más crueles. A mayor visibilización de las violencias contra las mujeres hay como una advertencia: “Dejen de hablar porque las vamos a seguir matando”, una dialéctica que lamentablemente funciona así y que las instituciones patriarcales como la judicial y la eclesiástica, de algún modo sostienen.

-En este contexto, ¿cuál puede ser el aporte de un libro?
-Yo creo que el arte salva, la poesía salva. Y en este marco el libro puede servir para acercarse a las chicas y los chicos de las escuelas, para trabajar las relaciones tóxicas en la adolescencia y para acompañar a mujeres que sufren situaciones de violencia. Estos relatos son historias reales con el condimento de la ficción, son historias que fui recogiendo en distintos espacios de trabajo durante cinco años. Además de las historias hay enlaces y links de interés que pueden ayudarnos a profundizar, a encontrar leyes o tips para abordar algunos temas que son pocas veces problematizados y sostienen y perpetúan la violencia contra las mujeres: el amor romántico, la cultura patriarcal, los machismos. Muchos relatos, tienen una impronta “irónica” con un toque de humor. Además de ser dirigido al público en general, el objetivo es también que “Expulsadas del edén” pueda utilizarse para trabajar en las escuelas o lugares que se interesen en la temática.

-¿Cómo fue el proceso, el camino que desembocó en “Expulsadas del edén”?
-En el libro se conjugan algunas cosas que venía haciendo a partir de talleres de escritura, talleres literarios de los que participaba y mi práctica de trabajo con jóvenes adolescentes y con mujeres. Primero tomó el formato de blog y hoy es un libro. Yo vengo trabajando con la palabra desde hace tiempo, porque como te decía creo que la palabra salva. En la Casita Don Bosco -una organización barrial de Berisso ubicada en 148 y 9 que trabaja con jóvenes de la zona- funciona un espacio que empezó siendo para adolescentes mujeres, “voces de chicas” se llamaba, y hoy es “voces de chiquis” porque se han incorporado los varones. Allí nos reunimos y a través de la palabra problematizamos acerca de las violencias, de las relaciones tóxicas, porque la violencia no es solo los golpes, sino también la coerción y coacción, cuando una pareja le maneja las contraseñas, le controla el celular o dice qué ropa se debe poner. De todo eso hablamos en este espacio que coordino junto a la antropóloga Celeste Fernández.

 

Para conseguir el libro

“Expulsadas del edén” es definido por su autora como un “libro-mutante” que no se se vende sólo en las librerías. “Creo que es un libro solidario y que aquellos que no puedan abonar su valor real (que es de 170 pesos) igual lo pueden obtener”, dice.
Los puntos de venta en La Plata son:
Soleré Restó Bar: de 8 y 61 (de lunes a sábado de 11 a 22)
Proyecto libro: 70 y 11
La parrillita de Laura: Camino General Belgrano entre 492 y 493: martes a domingo a partir de las 20,30.

En Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA):
Librería de las mujeres: Pasaje Rivarola 175 (altura Perón y Uruguay), de 10.30 a 19.30.
También se lo puede solicitar a la autora a través de su correo electrónico: silvanatrotta@hotmail.com

 

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