Centros culturales, Subnota|3 Noviembre, 2016

#CiudadCultural

La Orquesta de Cámara municipal lucha porque se reconozca el trabajo profesional de sus músicos

centros-cult-web-3Una de las marcas de la gestión del intendente Julio Garro es “Ciudad Cultural”. Desde este slogan se promueven las actividades artísticas de los espacios públicos municipales enunciando la gran riqueza cultural platense. La contratara de esa línea de acción comunicacional no son sólo los centros culturales autogestivos que deben manifestarse y pelear para no ser cerrados: desde que asumió el nuevo intendente la Orquesta de Cámara de la Municipalidad de La Plata pelea por el reconocimiento de su trabajo y su reapertura.

En diálogo con La Pulseada, Sergio Poli, integrante de la orquesta explicó: “En enero propusimos a Garro un convenio con una mejora en los montos que contemplaba una actualización en los ingresos, pero sobre todo un ambicioso plan integral para el funcionamiento con solistas y directores invitados de jerarquía. Nos dijo que el Ejecutivo lo iba a presentar en la primera sesión del Concejo para que se vote a mano alzada pero nunca se presentó y tampoco nos hicieron una contrapropuesta ni nos dieron oportunidad de negociar los términos de ese convenio”.

La orquesta ya lleva ocho meses sin tocar y sus músicos sin cobrar sus sueldos. El Concejo Deliberante está tratando desde abril una nueva propuesta realizada por la orquesta que prevé su reincorporación a la planta permanente municipal de donde fueron removidos en 1994. Desde ese año la orquesta se financia a través de un subsidio que la Municipalidad paga a través de la Fundación Banco Municipal en principio, y últimamente de la Fundación Ciudad de La Plata. Ese dinero en el último año sólo alcanzaba para cubrir sueldos, por lo que no se realizaban giras, ni contrataciones, ni se cubrían gastos administrativos.

“Ningún empleado municipal lleva su computadora al trabajo. Nosotros sin embargo ponemos nuestros instrumentos. Las cuerdas del violín, por ejemplo, deben ser cambiadas cada dos meses y cuestan alrededor de dos mil pesos”, explica Poli para dar cuenta de que la financiación de la orquesta no consiste sólo en pagar sueldos.

El proyecto está siendo tratado por la Comisión de Hacienda y se acaba de votar una moción de pronto despacho y tratamiento conjunto para acelerar la resolución del conflicto. “El municipio no se da cuenta que está pasando a la historia como la gestión que desmanteló un organismo con 52 años de historia, cosa que no pudo lograr ni el gobierno de Onganía, ni la última dictadura militar con quienes también peleamos. Es inconcebible que sigamos discutiendo sueldos cuando lo que en realidad estamos discutiendo es que la orquesta no está”, agrega Poli.

Otro caso es el del Centro Cultural y Polideportivo Los Hornos (153 y 66), el único espacio municipal que ofrece actividades culturales y deportivas gratuitas a la comunidad y hoy lo sostienen sus trabajadores. En el lugar se dictan 20 talleres y clases de deportes, pero sólo 12 profesores cobran un pequeño salario. “Los demás asistimos a trabajar poniendo plata de nuestro bolsillo para que continúe creciendo “, cuenta su ex-director Carlos Forner. “Desde que asumió la nueva gestión me desplazaron del cargo dejando el espacio acéfalo y despidieron a cinco profesores que no estaban regularizados, pero nosotros estamos yendo a trabajar todos los días para evitar que lo cierren, intenciones que ya han manifestado”, cuenta Carlos.

El centro existe gracias a la campaña “100 mil Hornenses por un Hospital Público” que en el 2013 logró la expropiación de dos manzanas para crear un centro de salud. Con el correr de los meses también se levantaron en el predio un jardín maternal, un jardín de infantes, el centro cultural y polideportivo y un espacio verde que el año pasado fue llamado Jorge Julio López.

 

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