¿Qué pasó con Johana Ramallo? Claves para pensar el caso

Hace exactamente un año en la costa de Palo Blanco, Berisso, un hombre encontraba un brazo humano. Tres semanas después, el 22 de agosto del año pasado encontrarían una pierna en la misma zona. Recién después de 9 meses la justicia integró las instrucciones por esos hallazgos a la causa de de Johana Ramallo.

¿Qué pasó con Johana Ramallo? ¿cómo y quiénes la buscaron y porqué la investigación no logró avanzar hasta un hallazgo fortuito? En La Pulseada algunas claves para repasar y repensar el caso.

Por María Soledad Vampa

Investigación M.S.V. y Paula Bonomi

Fotos Gabriela Hernández

¿Cuál fue el recorrido de una causa que acumuló fojas en la justicia provincial y federal sin respuestas? ¿qué información circuló sobre el caso? El resultado de la pericia realizada sobre el hallazgo de restos humanos en Palo Blanco, Berisso, trascendió a principios de mayo y volvió a instalar el caso en el debate público. El reclamo en las calles, sin embargo, se demoró casi un mes, hasta el siguiente 26 cuando la familia admitió el dato públicamente. ¿Qué se dice y qué se calla entre las fuentes y protagonistas del caso? ¿a quiénes benefician los silencios? En La Pulseada un repaso en busca de claves

  • La desaparición

La noche del 26 de julio de 2017 una cámara de seguridad de la estación de servicio ubicada en 1 y 63 tomó uno de los últimos registros de Johana Ramallo. Esa sería la segunda noche en la que Marta, su mamá, la iba a buscar con desesperación: a la mañana Johana había llegado a su casa después de haberse escapado del hospital San Martín, a donde un cliente que la había levantado en la zona roja la llevó inconsciente por el consumo de pastillas. El 27, después de recorrer hospitales y comisarías, Marta radicó la denuncia en la dependencia de Villa Ponzati (ver La Pulseada n° 156). La causa por su búsqueda cayó en la Fiscalía N° 2, a cargo de Betina Lacki, que la caratuló como “averiguación de paradero”.

CLAVE: La zona roja. Hacía unos seis meses que Johana estaba ejerciendo la prostitución y se conoce que consumía drogas, dos delitos asociados a la trata de personas

  • El derrotero de la causa en Provincia

“Después de que pude tener un perfil de ella, que yo te diga entre el primer y segundo día, lo que tuve fue una gran preocupación porque sabía que algo le había pasado”, aseguró la fiscal Betina Lacki a La Pulseada en una entrevista. La funcionaria abrió la instrucción por la búsqueda de Johana frente a durísimas críticas del entorno de la familia Ramallo. Le reclamaban, entre otras cosas, un cambio de carátula (a desaparición forzada) que ella se negó a hacer y que apartara a la policía bonaerense de la investigación.

El reclamo frente a la Comisaría 9na. con jurisdicción dónde Johana fue vista por última vez ¿qué papel juega la policía en el caso?

Entre julio y septiembre de 2017 el expediente se fue engrosando hasta tener 8 cuerpos. Múltiples testimonios de taxistas y remiseros, prostitutas, proxenetas, amigos y familiares de Johana y las pesquisas que se hacían a partir de ellos (allanamientos, rastrillajes, recorridas policiales por la zona y distintos barrios) fueron construyendo un laberinto de información en el que nadie encontraba una salida clara.

“Las prácticas policiales fueron burdas, mal hechas, irresponsables. Andaban con la fotocopia de la cara de Johana casa por casa, eso no era una investigación seria. Todos esos primeros pasos de la investigación fueron absolutamente desorganizados. Se recogían testimonios y a partir de ahí se abría un abanico infinito de posibilidades”, describió Josefina Rodrigo, la primera abogada en constituirse como representante de la querella en la causa. El vínculo entre la fiscalía y Marta fue volviéndose cada vez más hostil.

CLAVE: Sobre la etapa de su instrucción Lacki admite un error: al mandar los oficios a los hospitales todos contestaron que no tenían registro de Johana, incluso el San Martín. “Cuando yo lo detecto, en realidad lo hago porque me dicen la abogadas que había una médica que se había contactado. Fuimos al Hospital San Martín, la busqué y ahí supimos que había estado en el hotel La Clave y lo más importante que supimos es con quien estaba ese día”, contó la fiscal. Esa persona “fue alguien que yo tenía acá desde el inicio”, agregó Lacki señalándose el entrecejo.

  • Claroscuros: La movilización y el reclamo atravesados por pujas políticas

Marta estuvo desde el principio de su búsqueda rodeada de espacios políticos y militantes que le dieron la fortaleza de la organización y la convocatoria para movilizar y mantener el reclamo en las calles, pero a la vez generaron alrededor del caso versiones y pujas asociadas a su mirada e intereses políticos.

Lo primero que hizo Marta cuando se dio cuenta que Johana no volvía fue convocar a quienes habían sido parte de la Olla popular de Plaza San Martín, en su momento ella se había acercado a la organización que trabajaba con chicos vulnerables junto a sus hijos y mantuvo ése vínculo con el paso de los años. Paralelamente se activó la búsqueda de Johana desde la Facultad de Periodismo a partir de su relación con espacios de militancia y de un Centro Cultural, La Vecindad, que funciona en Villa Elvira, el barrio donde vive la familia Ramallo. A partir de ahí se irían sumando otras organizaciones políticas, feministas, sociales.

CLAVE: ¿Cómo se comunica y se define el modo en que el caso se difunde en los medios? Gracias a la movilización y al reclamo en las calles se logró instalar el caso a nivel local pero la confirmación de la muerte de Johana no fue un escándalo a pesar de la gravedad de los hechos

Los distintos grupos iniciaron una mesa de acompañamiento para Marta desde donde activar el reclamo por Johana en la calle con movilizaciones y actividades. Fue a través de ellos que se convocó a las primeras abogadas integrantes de la querella: Josefina Rodrigo (conocida por su participación en la APDH) y Silvina Perugino (quien integra un grupo de abogadas feministas) a quien contactaron a través de Flavia Delmas, una funcionaria de la Facultad de Periodismo. Pero los equilibrios políticos necesarios para fortalecer el espacio rara vez se lograron y esas peleas impactaron en entradas y salidas en quienes conforman la querella.  Lo que sí pudo sostenerse fue el creciente reclamo por la aparición con vida de Johana y la instalación de la hipótesis sobre su secuestro por una red de trata en los medios locales.

  • El paso a la justicia federal 

Enfrentada a la querella y a Marta, Lacki finalmente declinó su competencia en septiembre. “Creo que hay fichas que ella no quiso jugar – evalúa Rodrigo – y cuando nosotras presentamos la denuncia por trata ella muy rápidamente pide la declinatoria de la competencia”. En ese marco se había acercado a la causa Víctor Hortel que llegó de la mano de Perugino y Delmas, la secretaria de género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social que rodeó a la mamá de Johana en su búsqueda.

“Cuando estábamos en el proceso de solicitar el cambio al fuero federal, Hortel propuso un escrito que ya tenía armado.  Me sorprendió, pero lo presentamos; y la fiscal al otro día contesta que sí, que puede haber delito de trata, recupera en su escrito una cantidad de testimoniales y pide la declinatoria de la competencia. Garmendia también declina su competencia y ahí el fiscal federal, Hernán Schapiro pide que se inhiba el fuero de provincia y que la causa pase totalmente a fuero federal”. El caso cae en el Juzgado Federal N° 1, subrogado en ese momento por el juez Ernesto Kreplak.

Marta Ramallo, en la puerta de los tribunales federales de La Plata en mayo del año pasado.

En enero Hortel se aleja y asumen la querella Luz Santos Morón y Pía Garralda, del CeProDH y APEL respectivamente e integrantes de Justicia YA!. Su representación tampoco logra sostenerse en el tiempo por diferencias con Marta, que finalmente se definió por respaldar sólo el patrocinio de Hortel.

Actualmente volvió a encabezar la querella Perugino luego de que Hortel sufriera un accidente cerebro vascular (ACV) según se infromó en medios nacionales.

  • En el federal: hermetismo sin avances

Muchos elementos en la causa permiten que pueda investigarse como trata de personas: la vinculación con la zona roja, la presencia de proxenetas y facilitación de la prostitución, el comercio y consumo de drogas. Mientras en Provincia la desaparición de Johana se investigó como búsqueda de persona, en el ámbito federal se planteó la hipótesis de trata que permitiría mayores recursos investigativos.

CLAVE: “Que nosotros planteemos esa hipótesis – de trata- no quiere decir que esa hipótesis este claramente demostrada en el Juzgado. Todavía eso no se logró”, dijo Hortel en conferencia de prensa.

“En Provincia lo que hubo fue una gran pérdida o no incorporación de prueba y cuando pasa a federal no cambió mucho en el sentido de que no se avanzó: no hay imputado, ni línea de investigación que sea certera, a la causa le queda mucho por avanzar con la responsabilidad que tiene elegir una línea de investigación por sobre otra. Por ser trata la justicia debería tener otras herramientas, pero no hubo cambios sustanciales”, consideró Garralda al ser entrevistada por La Pulseada.

Los pocos allanamientos que se filtraron a la prensa, a pesar del hermetismo de la justicia federal, dieron resultados negativos. Entre ellos el despliegue en torno a la Unidad Penal de Melchor Romero cuando a través de Margarita Meira,  referente de la organización Madres de Víctimas de Trata,  llegó la versión de que en la cárcel mantenían cautivas a mujeres, entre ellas Johana.

“La justicia federal puso mucho empeño pero parece que no tienen los resortes o la capacidad de buscar a chicas como Johana.  Hay un déficit del sistema, contra el cual nosotros luchamos, y quiero hacer una referencia: en la causa no está sólo Marta o la querella. Hay una fiscalía, está la PROTEX, una Dirección de trata, hay un montón de organismos. Nadie pudo hacer absolutamente nada. No es que se nos pasó a nosotros o hubo algo que no vimos. Son un montón de estructuras del Estado y es el Estado el responsable de la búsqueda y hallazgo de Johana”, admitió Hortel.

En abril de este año finalizó el período de subrogancia de Ernesto Kreplak y asumió sus funciones Adolfo Gabino Ziulu. Después de mucho tiempo sin novedades, la causa quedó bajo secreto de sumario. ¿Qué había pasado? La familia se cerró y sacó un comunicado donde pedía prudencia pero no daba información.

  • Los hallazgos y el secreto de sumario

Hasta mayo de este año hacía meses que no había más noticias de Johana que las marchas y actividades que se realizan cada 26 de mes. “El día 30 tuve la audiencia con el Juez. Sus palabras fueron las que derrumbaron mi vida por segunda vez. Me dijo que las pericias habían dado positivas. Que los restos encontrados en Palo Blanco son y pertenecen a Johana. En ese momento quise hacerle muchísimas preguntas pero no pude”, dijo Marta en una conferencia de prensa un mes más tarde.

En mayo de 2019, después de confirmar el ADN de los restos se marchó pidiendo «memoria, verdad y justicia» por Johana

Casi nueve meses antes, en agosto, algunos portales daban cuenta del hallazgo de restos humanos pertenecientes a una mujer en la costa de Berisso: un brazo primero y una pierna después. Esas investigaciones tramitaron en Provincia, en distintas fiscalías, la N° 6 y N° 3 respectivamente, sin que nadie las vincule entre sí ni coteje esos restos con la búsqueda de personas desaparecidas. Ese mismo mes la Procuración General de la Nación definió reubicar a Schapiro, que subrogaba la fiscalía Nº 1, y fue reemplazado por Gustavo Ferrara.

De esos restos no hubo más noticias hasta principios de mayo cuando la periodista Josefina López Mac Kenzie chequeó y publicó el dato que volvió a llevar el caso a los medios: coincidían con el ADN de Johana.  La familia y organizaciones que la acompañan se mantuvieron en silencio y sacaron dos comunicados con los que terminaron exigiendo que no se publicara nada más.

CLAVE “Hubo falta de coordinación entre el juzgado federal y la UFI que estaba a cargo del hallazgo de los restos y todo eso hizo que se demorara (la identificación)”, dijo Hortel en la conferencia donde justificó el silencio de la querella como un acuerdo con el juez.

Al ser consultadas por La Pulseada fuentes vinculadas al caso explicaron que el impacto central de los hallazgos en la causa es que se deja de investigar una desaparición, es decir queda atrás la instrucción en función de una búsqueda de persona,  para tratar de resolver un feminicidio cuyo contexto es la trata con fines de explotación sexual.

  • La pregunta

¿Qué pasó con Johana Ramallo? Es una pregunta que aún nadie puede responder. El caso también parece abrir interrogantes sobre qué zonas oscuras de la ciudad mostró su desaparición y cuáles serán las que ponga en evidencia ahora la certeza de su muerte.  ¿Puede estar la policía vinculada al crimen? ¿Qué elementos hay en el expediente que constaten la participación de una red de trata? ¿quiénes son parte de esa trama? Cada pregunta abre más cuestiones que hasta ahora sólo se responden con silencio.

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