México despierta

 

El Quinto Congreso Indígena, que integra a 525 comunidades, designó a una mujer como candidata a la presidencia para 2018. Pero su nombre se conocerá en mayo. En el 23° aniversario de la Revolución en Chiapas, los zapatistas también organizaron el Congreso Conciencias de la Humanidad, con científicos, profesores y alumnos de todo el mundo

Por Vanesa Carbajal
Desde México
Fotos: Naty Chudo

Bajo el lema “Que retiemble en su centro la tierra”, el Quinto Congreso Nacional Indígena de México llamó por primera vez a elecciones presidenciales para 2018  y su candidata será una mujer indígena.

Durante los dos últimos días de 2016, el encuentro se realizó en San Cristóbal de las Casas. Después del debate, el cierre se hizo el 1° de enero en la escuela caracol de Oventik II, en el marco del 23° aniversario del levantamiento en armas del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Desde temprano, en el Centro Indígena de Capacitación Integral–Universidad de la Tierra, los zapatistas organizaban el transporte a Oventik, a dos horas entre selva y montaña. Al llegar, asomaban los pasamontañas. Los anfitriones formaban fila armando un sendero que conducía desde los portones principales, al auditorio de la Junta de Buen Gobierno.

Primero ingresaron las comunidades indígenas, alumnos de otro congreso, denominado “L@s zapatistas y las ConCiencias de la Humanidad”, el colectivo de familiares y amigos de los 43 estudiantes desaparecidos de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, las diferentes comunidades zapatistas, los comunicadores de la Red de Medios Libres de México y por último viajeros, turistas, simpatizantes; aquellos que no pertenecían a ninguna organización.

La Asamblea comenzó a tratar el tema principal: la candidatura a la presidencia y la creación de un Concejo Indígena de Gobierno, resultado de la consulta a 525 comunidades de México. Se llamó a la lucha colectiva, con libertad, con justicia, con democracia, con dignidad, agrupando a los sectores más golpeados por las políticas neoliberales del gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Saben de resistencia, saben de rebeldía, saben de lucha, saben de vida. Saben quién es el responsable de los dolores que azotan a todos y todas, en todas partes, todo el tiempo”, dijo el Subcomandante Insurgente Moisés.

Pero la lucha no sólo se agota en esa resistencia, sino que deben batallar contra un sistema armado, en una pelea difícil y desigual. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), representado por el gobierno actual, gobernó durante 70 años consecutivos desde 1929, construyendo un enorme poder, que al expandir la explotación, el despojo, la represión y la discriminación, también amplió las resistencias y las rebeldías.

En este marco electoral, los indígenas saben que los querrán atacar, dividir y sobornar.  Por eso tienen aquí también otra batalla: una batalla con la propia conciencia, con las conciencias de la humanidad. Hace más de 500 años que los pueblos indígenas se conocen en destrucción, en explotación y muerte. La historia nunca ha estado de su lado. Esta nueva lucha, dijo Moisés, “tal vez sea la última oportunidad de que estos suelos y estos cielos no desaparezcan en medio de la destrucción y la muerte”.

Nunca más México sin nosotros

El Consejo Nacional Indígena (CNI) nació en octubre de 1996, y fue un espacio de gran aporte para la organización de los pueblos indígenas y el zapatismo. Así se pudo conformar una alianza con las diferentes comunidades, y hoy ese resultado se ve en una lucha conjunta, en defensa de la vida y la tierra.

Los pueblos indígenas descreen de la democracia representativa de los partidos políticos que, dicen, se ha convertido en una burla de la voluntad popular, en donde los votos se compran y venden como mercancía. Siguen fortaleciendo las formas de consenso y asambleas como órganos representativos, abarcando regiones enteras. Así es como pactaron la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno, con representantes en paridad de género, hombres y mujeres por igual de cada uno de los pueblos que lo integran. Ese Concejo tendrá una vocera, que será la candidata presidencial, y se llamaron a una Asamblea constitutiva en mayo de este año, en donde se dará a conocer su nombre.

El CNI, como la casa de todos los pueblos, se configura en la ética de sus luchas, con los principios que hacen a sus formas de gobierno, que son:

obedecer y no mandar
representar y no suplantar
servir y no servirse
convencer y no vencer
bajar y no subir
proponer y no imponer
construir y no destruir,

Esta vez se proponen dar la batalla presidencial, y con eso se buscará que se sacudan las conciencias de la nación, que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales. Pero no se confundan, dicen desde el CNI, porque no son un partido político y no pretenden competir con ellos. “No somos ni palabras mentirosas ni perversas, somos la palabra colectiva desde abajo y a la izquierda, esa que sacude al mundo cuando la tierra retiembla”, explican.

“Las ConCiencias de la humanidad”

El 23° aniversario del EZLN continuó durante los primeros días del año, con otro congreso, denominado “L@s Zapatistas y las ConCiencias de la Humanidad” organizado por el propio movimiento indígena. Allí participaron científicos de diferentes países y más de 200 alumnos zapatistas de diferentes comunidades y una gran cantidad de oyentes de diferentes colectivos nacionales e internacionales.

En este proceso de crecimiento que se está dando dentro del zapatismo, sus integrantes vieron la necesidad de convocar a este congreso como apertura a la ciencia, porque necesitan de esos saberes para enfrentar a este sistema económico, que siempre se renueva en pos de la desigualdad. “La ciencia, debe ir acompañada de la conciencia”, decía el título del congreso, y allí los zapatistas discutieron y se pensaron con los científicos, para que la ciencia realmente ayude a desarrollar un sistema más humano, “donde nuestros sueños de unidad y conservación de la madre tierra y los seres vivos sean posibles”, según la convocatoria.

“¿Sus sueños, sus conocimientos, su ciencia, caben en el mundo de la opresión?, ¿en el despojo, en el horror, el miedo y el exterminio de la vida, caben ahí sus sueños?, ¿creen ustedes que la ciencia se puede humanizar colectivamente con los pueblos del campo y la ciudad?”, agregaron los zapatistas. Desde aquí, plantearon una ciencia que sirva como herramienta para crear otro mundo de entre los escombros que van quedando.

Las Juntas de Buen Gobierno cuentan con sistemas de educación, salud y seguridad propios, pero saben también que teniendo todo eso, sin formación, no alcanza. Así, el subcomandante Moisés contó entre risas la experiencia de una pareja de compañer@s zapatistas, que se realizaron una ecografía en el centro de salud del movimiento. La joven que los atendió les dijo que eran mellizos; pero resultó que el día del parto, realizado en un centro de salud estatal, nació un sólo bebé. Los compañeros pensaron que habían querido robarse al segundo, pero se comprobó más tarde que tomando la imagen de tal ángulo en una ecografía se produjo una sombra que hizo pensar que eran dos. “Nosotros necesitamos saberlo, necesitamos aprender para brindar salud de calidad”, dice Moisés.

Por su lado y muy lejos de un discurso político, el Subcomandante Insurgente Galeano, pudo mezclar la realidad con la ironía, la rabia con la risa, lo triste con la lucha, y la palabra con el corazón. Hizo reflexiones críticas sobre el quehacer científico, e invitó a juntarse, discutir y acordar. En el Congreso, Galeano explicó que “la hidra capitalista en su afán insaciable de ganancia, es incapaz de detener la destrucción que ella misma produce, y por alguna razón, los científicos no están preparados para eso”.

Desde ahí, desde el epicentro de la tierra, se convidó a imaginar otro mundo posible, uno donde el quehacer científico no sea una mercancía, uno donde la ciencia no esté sujeta al burocratismo, al clientelismo y la mafia. Que no haya límites por condición de género, y donde el acceder a la tecnología para la experimentación, no signifique convertir al científico en “limosnero de vaca blanca que recorre los pasillos y oficinas pidiendo la caridad del financiamiento”. Un mundo donde se reconozca, salude y respete la diferencia y la singularidad como científico. Los zapatistas dicen no tener miedo con estos cambios. Por el contrario, se fortalecen y están en constante búsqueda de soluciones, para enfrentar lo que viene. Sus modos son siempre prepararse para lo peor y construir un arca. “Ahora estamos viendo a quiénes vamos a llevar”, concluyó el subcomandante Galeano.

 

El Gasolinazo de fondo

Con el escenario de “gasolinazo” de fondo -el aumento del 20% en el precio del combustible, como parte de las políticas de ajuste que se vienen desarrollando en el gobierno mexicano-, en los medios hegemónicos pasó desapercibida la organización del pueblo. En casi la totalidad de los estados, la gente se juntó a discutir y pensar de qué manera batallar contra este sistema. El pueblo está preocupado, pero no rendido. Cuando se comenta con la gente la posibilidad de una candidata mujer indígena, muchos no lo saben, pero les entusiasma la idea y dicen que ojalá eso suceda. Un camionero comenta con esperanza que escuchó que una mujer indígena será candidata, y que será oaxaqueña.  ¿Será?. El CNI ya lo sabe, el resto tendrá que esperar a mayo para saber su nombre.

Por lo bajo, en la marcha del gasolinazo, una señora indígena, canta el himno zapatista y señala los lugares por los que el EZLN tomó la alcaldía en San Cristóbal de Las Casas,  aquel 1 de enero de 1994, y hace aumentar la ilusión de que “otro mundo es posible, un mundo en el que quepamos todos”.

 

 33 años de zapatismo

El EZLN nació hace 33 años. En su comienzo eran seis integrantes, cuatro del Distrito Federal, y dos de Chiapas. Estos últimos eran los encargados de hacer el contacto con los pueblos indígenas, lo que les permitió organizarse en medio de tanto despojo y humillación. Tardaron diez años en levantarse en armas, pero perduran, resisten y dan batalla y ya llevan 23 años resistiendo organizados en diferentes territorios. La creación de los caracoles, en el año 2003, es un claro ejemplo de resistencia, y una demostración que desde abajo se pueden construir otras formas de gobierno. Así, cada territorio zapatista se consigna bajo el lema “el pueblo manda, el gobierno obedece”.

 

Los 43 y los miles de desaparecidos

Tras la votación de la asamblea, bajo la consigna “porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, emocionaron hasta las lágrimas los familiares y amigos de los 43 estudiantes desaparecidos que cursaban en la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa. Se reiteró el pedido de justicia, se reclamó por “la complicidad del narcogobierno”, y el ocultamiento de datos sobre el narcotráfico por parte de la Procuraduría General de la Nación.

En Ayotzinapa -y en general- el Estado de Guerrero, los negociados y las mafias amenazan a la población, pero los familiares de los estudiantes no bajan los brazos y continúan la búsqueda como el primer día, como aquel 26 de septiembre de 2014. “Estamos en pie, firmes y seguros, y seguiremos gritando, porque nos dijeron que nuestros hijos estaban quemados en el basurero de Cocolá, pero eso ya está descartado, vinieron los peritos argentinos y no hay nada de nuestros hijos ahí”, dijo una de las madres en el Congreso.

El comité de padres y madres dice avergonzarse del presidente Peña Nieto. Son 43, que se suman a otros miles: según fuentes del Museo por la Memoria y la Tolerancia de la Ciudad de México. Desde el 2006 a la actualidad, se calculan en México un total de 28 mil desaparecidos.

 

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