La lucha de Juana y Jessica: deportes para todxs

Abordamos en nuestro programa los casos de Juana Rothermel, una nena de 11 años de Mercedes (Buenos Aires) a la que no le permiten compartir el equipo del fútbol infantil con varones, y Jessica Millamán, una chica trans de Rawson (Chubut) a la que le impedían ser parte de un equipo femenino de hockey.

Juana Rothermel es una habilidosa número diez de 11 años, a quien nada le gusta más que jugar a la pelota con sus compañeros del equipo de fútbol infantil del Club Mercedes de la localidad bonaerense homónima. Jessica Millamán, en cambio, optó por el hockey desde pequeña, lo abandonó e intentó retomar su práctica cuando ya había cumplido 21 años. Entre tanto, en 2013, gracias a la ley de identidad de género aprobada el año anterior y dado su carácter de chica trans, logró sus documentos como mujer. Al intentar volver a ficharse para participar en la división amateur intermedia del Club Germinal de Rawson se encontró con la negativa de la Asociación de Hockey de Chubut.

Dos historias diferentes, con distintos finales, pero con un denominador común: la persistencia de la segregación por motivos de género.

“Solo amistosos”

En diálogo con “La Pulseada Radio”, Mercedes, la mamá de Juana, contó que su hija practica con la categoría 2007 del Club Mercedes desde el año pasado. “Decidieron ponerla en los últimos cuatro partidos del campeonato y acordaron con los demás clubes para que pudiera hacerlo. Pero en el primero de esos cuatro encuentros se armó un lío bárbaro, quisieron sancionar al club y sacarle los puntos. La Liga Mercedina le prohibió sumarse, se consultó a la AFA y todavía no respondió”, relató.

“En el Estatuto -explicó Mercedes- no hay nada que le impida jugar, porque sólo habla de ‘fútbol infantil’ y no aclara si es de mujeres o de varones. Pero le dicen que no porque es nena. Cuando el club intentó ficharla este año para que empiece a intervenir en el campeonato le dijeron que no, que a lo sumo podía hacerlo en partidos amistosos”.

El intendente Juan Ignacio Ustarroz la vio jugar en dos encuentros amistosos y sacó un decreto en el que declaró que es “de interés municipal” que Juana pueda practicar fútbol en igualdad de condiciones, contó la madre. Y agregó sobre las sensaciones de la niña sobre lo que ocurre: «No puedo reproducir lo que Juana dice”.

En cuanto a los motivos de la negativa, aclaró que aducen “el tema del roce, la cuestión del seguro, que la liga es exclusivamente masculina, que tiene que haber una liga femenina que, como acá no existe, Juana no tiene con quién jugar. Por eso ahora están tratando de armar de apuro una Liga Femenina para que tenga dónde competir”. Y añadió con pesar: “Nosotros venimos preparándola desde el verano, pero ella no entiende por qué puede jugar únicamente partidos amistosos y no por los puntos”

Lo único que Mercedes rescató como positivo de este episodio es que es mucha la gente que salió a apoyarla. “Nos sorprendió cuántas son las nenas que están pasando por una situación similar a la de Juana”, contó.

Luego de la charla en la radio volvimos a hablar con Mercedes, quien nos puso al tanto de las novedades: “Armaron en tiempo récord una Liga Femenina, con muy pocas categorías, y de esa manera ya no se puede fichar para el fútbol infantil, que quedó exclusivamente masculino. Si hoy una nena quisiera jugar a la pelota en Mercedes, tendría que ver primero si hay una categoría que la comprenda en la Liga Femenina y acomodarse a un torneo donde son sólo cinco equipos, que todavía no saben cómo se van a organizar para competir. Juana esta inscripta en el club de futsal River Plate, participa en la cuarta categoría y actualmente está jugando el campeonato femenino. Con sus antiguos compañeros varones sólo practica dos veces por semana”.

Narró que todo se les ha vuelto más complicado: “Cada vez que entrena tenemos que viajar hasta la cancha de River, así que se nos complica por el trabajo, por las tareas de ella y porque aumentaron los costos económicos”.

El desenlace es triste: Juana les pidió a sus padres que ya no hagan nada más, porque ella ya sabía que no la iban a dejar jugar en su club habitual y con sus compañeros de siempre.

Con la garra de una leona

La Pulseada Radio también entrevistó a Jessica Millamán, una chica trans de Rawson a quien se intentó prohibirle competir con los equipos femeninos de hockey.  “Yo ya estaba fichada en 2013 -cuenta Jessica- y cuando fui a pagar mi reinscripción me la rechazaron sin darme ninguna explicación, por lo cual acudí a la Justicia. A la semana de haber encarado esta lucha, el juez Martín Alesi falló a mi favor y ordenó mi fichaje porque negármelo era violatorio de la Ley de Protección Integral a las Mujeres y de la Constitución provincial”.

En Rawson hay cuatro clubes de hockey, todos afiliados, como las entidades de otras ciudades vecinas, a la Asociación de Hockey del Valle.

Millamán señaló que nunca hubo casos como el suyo y no sabían cómo manejarse. “Y lo hicieron muy mal, porque en cada instancia me trataban como si perteneciese a un género que no es el que dice mi documento. Yo estaba fichada como Jessica pero, cuando quise volver a jugar, no me dejaron, porque sabían que era una chica trans. Pero a mí, cuando me dieron mi nuevo documento, no me dijeron que tenía que andar siempre aclarando que era una chica trans. El problema es que los empleados administrativos de los clubes llevan los documentos de todas las chicas que se quieren fichar y entonces advierten que hay un caso que involucra a una chica trans. Y al hacer eso cometen un error, porque nosotras no tenemos por qué andar avisando nada”.

También la Confederación Argentina de Hockey se pronunció a favor del reclamo de Jessica y en su circular Nº 33-2017 expresó que “aquellas personas que cambien de sexo masculino a femenino son elegibles para competir en la categoría femenina”. La entidad que rige nacionalmente a este deporte dijo haberse basado en las normas del Comité Olímpico Internacional.  El COI decidió en 2003 permitir la competición de transexuales si acreditan haber sido sometidos a cirugía de adecuación sexual, completado dos años de terapia hormonal y cuenten con documentos que acrediten su nueva identidad de género. Sin embargo, durante los recientes Juegos Olímpicos de Río, el COI anunció que los atletas transexuales podían participar sin haberse sometido a una cirugía por entender que esa obligación implicaba una vulneración de sus derechos.

“Hay muchas chicas que no están de acuerdo -aclara Millamán-, porque sostienen que obligarlas a que se hormonen y demás equivale a violentar sus cuerpos. A mí, en cambio, no me parece que el tema de las hormonas implique violentar un cuerpo”.

“En la Argentina -dijo Jessica- hay varios casos como el mío y en casi todos las chicas fueron apoyadas por sus clubes”. En total son nueve jugadoras, de las cuales cuatro ya han sido habilitadas a competir por la Justicia y otras cinco esperan todavía el pronunciamiento de los magistrados. “Casos similares se han planteado entre nosotros en otros deportes como el vóley, el básquet y el tenis”.

Las nueve chicas -Jessica incluida- integran la selección de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, que las invitó  a participar de los World Out Games (Mundiales LGBT), que se desarrollaron en Miami (Estados Unidos), entre el 26 de mayo y el 4 de junio pasados. Ansiosa por el viaje y la intervención en este certamen internacional -que no se había concretado todavía cuando conversó con La Pulseada Radio-, Millamán cerró diciendo que no peleaba sólo por ella: “No quiero que otras chicas tengan que pasar por lo mismo que yo”.

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