El día que hubo teatro en el Hogar

Foto Luis Ferraris

El 7 de mayo fue un sábado distinto para La Pulseada, para el Hogar y para el Taller de Teatro de la UNLP. La “escena compartida” comenzó en la puerta de la sala de 10 entre 54 y 55 y siguió en un verdadero teatro montado en el predio de 643, donde un par de actorazos le pusieron el cuerpo a una función especial de “A los muchachos”. Agradecemos a los artistas y al público que acompañó, porque vale la pena hacer cosas entre todos. Y los invitamos a compartir algunas postales de ese día .  

La partida

Parados en la vereda, sentados en la puerta del Taller de Teatro de la UNLP, corría el mate y las charlas mientras aguardábamos que rumbearan para el Hogar los dos micros de la línea Este que estrechaban el paso de calle 10. Había sonrisas, calidez y una sensación de ir a ver un partido de fútbol, juntarse como una hinchada para alentar por el equipo más querido. Sensación que se corroboró luego, cuando un par de “barrabravas” colgó una bandera de La Pulseada de ventanilla a ventanilla. A Carlitos, qué duda queda, le hubiera encantado estar con el bombo y arengar con el brazo en alto.

Realidades

A los muchachos cuenta el sueño de casi todos los argentinos, que muchas veces equivocamos el camino pensando que ese sueño se puede realizar afuera. Esta obra intenta decir que los sueños los realizamos en nuestro barrio. Es un poco la historia de nuestro país, un país que vive de sueños y que de a poco, desde las bases, lo vamos haciendo realidad. La Pulseada es una realidad, este Hogar ni qué hablar y el Taller, cumpliendo 25 años, es otra realidad”, explicó el Colorado Barruti al ser entrevistado por Mariano Sasiaín para La Pulseada Radio. “Estar acá –agregó- me da felicidad y nostalgia a la vez. Antes era costumbre salir con las obras de teatro a los barrios, llevar el arte a la calle, militar con la actuación. Esto nos da fuerzas y nos llena de emoción”. Y concluyó: “Carlitos está más vivo que nunca… Qué lindo que está el Hogar, ¿no? Felicitaciones”.

Cultura

Gonzalo Chaves movió la cabeza de un lado al otro como mostrando el lleno total del SUM del Hogar convertido en teatro y comentó: “Hoy la construcción política se hace desde la cultura”. Y prometió enviar a La Pulseada “una ficción que escribí”. Para nosotros, un orgullo.

Esencial para los chicos

Marcelo Blanco, coordinador de la Obra de Cajade: “Para la gente de la Obra es un orgullo que haya venido el Taller de Teatro de la Universidad. La idea es abrir la Obra a la comunidad, por lo que esto es muy importante y para los chicos, es algo fundamental porque les permite estar en contacto con otra visión y conocer otras realidades a través de hechos culturales. Ojalá que a esto se le pueda dar continuidad”.

Desde Cuba

José Pablo Pérez Cabrera y Daisy Ruiz Rodríguez fueron de los primeros en llegar a la puerta del taller de teatro de la UNLP. Son cubanos, están en nuestra región hace 4 años y querían conocer el Hogar. Viven en Berisso, él trabaja en el buffet de Gobernación (donde se vende La Pulseada) y de a poco se familiarizan con la ciudad.

Otra vez

“La obra me pareció buenísima. Los actores la rompieron y el libreto, excelente. Una de las cosas que más me gustó –dijo Daniel Cajade, administrador del Hogar- fue la atmósfera que se generó en el lugar. Tenemos que hacer esto varias veces más. Estamos lejos pero metimos dos micros, vino un montón de gente en auto… Lo vamos a repetir porque estuvo buenísimo”.

La risa de Marcelo

Buscó su butaca un rato antes que se apague la luz para el comienzo de la obra. Como siempre, fue el más expresivo de todos. Dijo “uhh”, cada vez que un personaje se enojaba con el otro y se río con cada expresión. Lo que más le gustó fue “las caraas que ponía” el Ruso. Todavía se escucha la carcajada de Marcelo El Negro Santillán, uno de los hijos predilectos de Cajade.

La Ñata

Qué lindo fue ver en el Hogar a Ana Pilar Andrade Pardellas, la Ñata, la abuela por elección de los pibes de la Obra, con esa sonrisa anchísima y mirada celeste. Aunque dice que anda con algunos achaques, participa de la asamblea de vecinos Defendamos la Ciudad de La Plata con el que “hicimos un escrache en la puerta de la Municipalidad para concientizar a los vecinos sobre nuestro patrimonio arquitectónico y cultural que se está perdiendo”. Además, forma parte del grupo de teatro comunitario Los Dardos de Rocha, tiene facebook y pasea sus muchos abriles con la juventud y la fuerza de siempre.

Las dramaturgas

Adriana Crespi es autora, junto a Maricel Beltrán, del texto de “A los muchachos” (una reescritura de “El clásico binomio”,  de Rafael Bruza y Jorge Ricci). Tuvimos el privilegio de que ambas se subieran al colectivo y acompañaran la presentación de la obra de principio a fin en el Hogar.

Desde el corazón

“Es difícil poner en palabras la emoción que significa para nosotros subir a hacer la obra en el Hogar de Cajade. Es un privilegio poder estar acá y en forma conjunta con la revista hacer esta función especial de cumpleaños. Fue una jornada muy emotiva desde el corazón y desde la actitud del trabajo. Es hermoso y envidiable lo que hacen en el Hogar”, nos dijo Pablo Pawlowicz, “el Ruso” en la obra de teatro.

El pan es la amistad

Eduardo Forese vive en Rojas y ese día viajó 300 kilómetros para ponerse en la piel de “El Negro” de A los muchachos. En Rojas –según asegura- se hace la mejor harina del país y para que lo podamos comprobar le regaló a la Panadería del Hogar una bolsa de 25 kilos 0000 de Cabodi. “El pan es la amistad y creo que eso es lo que ha empezado desde hoy entre nosotros, ustedes y la revista”, dijo. También recordó que en los 90 hacía un programa de radio en Rojas y tuvo la oportunidad de entrevistar a Carlitos Cajade que le contó “todas sus ganas de hacer cosas y de esta Obra magnífica que estaba realizando. Hoy al entrar aquí, la emoción me embargó y creo que me duró toda la función”. Eduardo destacó el respeto de los chicos durante la obra y se marchó nuevamente hacia Rojas agradecido “porque llenaron la sala y por todo lo que nos entregaron desde el momento en que llegamos”.

Todo el año de fiesta

Norberto Barruti también se tomó el colectivo y estuvo en el Hogar. “El Colorado” definió como “un privilegio” haber presentado A los muchachos en el Hogar y que el Taller de Teatro de la UNLP, que cumplió un cuarto de siglo, esté festejándolo con La Pulseada. “Que traten de alcanzarnos”, desafió a la revista, que recién va por los 9. Agradeció a todos y  anticipó que la celebración va a durar durante todo el año.

El camino de Carlitos

Finalizada la función, Mario Cajade agradeció a los integrantes del Teatro y al público por haber concurrido al corazón de la obra de su hermano: “Nos gratifica y nos encanta la apertura del Hogar a la gente, que vengan a acompañarnos a un lugar donde hay 253 pibes. Esto nos da fuerza y es positivo para nosotros que estamos tratando, con mucho esfuerzo, de seguir el camino trazado por Carlitos”, dijo y luego explicó la tarea que cumple la Obra e invitó a todos a recorrer la capilla, la ermita donde descansan los restos de Cajade y el predio de 643.

Un disparador creativo

“Es bueno abrir las puertas del Hogar para la comunidad y qué mejor que con estas ideas tan creativas. Veía la cara de los chicos y a todos les gustó. Ojalá esto sea un disparador para futuras actividades y que estos lazos se estrechen aún más”, dijo Franco Salazar, abogado de la Obra de Cajade.

Lo que más me gustó

Mariano, después de hacer las entrevistas para el programa de radio, dejó su opinión: “La obra de teatro, apasionante, emocionante, pero lo que más me gustó es que hayan venido a nuestra Obra”.

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1 Comment

  1. Verona

    Fue un orgullo tener al teatro de la universidad en el barrio aeropuerto. Recuperar ficciones para cambiar realidades. Qué contentos estaban los pibes. Y Mariano, el mejor cronista del mundo.

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