SUDÁFRICA 2010: Una curiosa “adaptación” al español
AHORA TAMBIÉN LES EXPROPIAN LAS CANCIONES
Por Carlos Gassmann
“Traduttore traditore” dicen los italianos. Y es sabido que en muchos casos, como el de poemas u obras literarias, la buena traducción es precisamente la que se atreve a traicionar la literalidad del texto original para preservar tanto su belleza como su sentido. Diferente es la situación cuando la nueva versión tergiversa por completo el significado de la primitiva. Entonces es posible hablar de una traición con todas las letras.
Eso es precisamente lo que acaba de ocurrir, sin que casi nadie se percate, con la “Canción Oficial del Mundial de Fútbol 2010”. Los organizadores sudafricanos, entendiendo que era una oportunidad de poner a consideración de todo el planeta no sólo a un país sino a todo un continente, no eligieron una composición de un compatriota. Se inclinaron en cambio por “Waving Flag”, del músico somalí K´Naan. Se trata de un artista de 31 años, que actualmente reside en Canadá, pero que vivió muchos años en África y sufrió en carne propia el hambre y las guerras.
Desde el punto de vista musical, su tema -más allá de que termine sometiéndose a las habituales levedades del pop- conserva reminiscencias de los tambores y los cantos tribales de sus ancestros. En cuanto a la letra –y contra todos los pronósticos-, los versos de “Agitando la bandera” aluden inequívocamente a la explotación sufrida por África, la miseria padecida por sus habitantes, la imposición de guerras ajenas, la destrucción de su cultura por las potencias coloniales y las luchas de resistencia.
Esto es lo que dicen los versos de K´Naan: Nacido para el trono, más fuerte que Roma / Un violento ímpetu, pobre gente / Pero es mi casa, todo lo que he conocido / Cuando sea grande, las calles tomaremos / Pero fuera de la oscuridad, vengo de un lugar remoto / Soy un duro sobreviviente / Aprender de estas calles puede ser duro / No se aceptan derrotas, imposible rendirse / Entonces nosotros luchamos, peleando por comer y / Nos preguntamos cuándo seremos libres / Entonces, pacientemente, por los días esperados / Que no están tan lejos, por ahora decimos / Cuando sea mayor, seré más fuerte / Me llamarán libertad, como una bandera que flamea / Y después vuelve // Tantas guerras traspasando barreras / Trayéndonos promesas, dejándonos pobres / Los escuché decir: el amor es la manera / Pero mira cómo nos tratan, nos hacen creyentes / Peleamos sus batallas, entonces ellos nos engañan / Tratan de controlarnos, no nos podrían retener / Porque nos movemos como soldados.
Poco después la FIFA dio a conocer la “adaptación en español”. Había decidido que la interpretase el madrileño David Bisbal, fugaz estrella surgida de la edición ibérica del reality show televisivo “Operación Triunfo”.
Esto es lo que canta Bisbal en la versión para el público latino: En las calles muchas manos / levantadas, celebrando / una fiesta sin descanso / los países como hermanos // Canta y une tu voz / grita fuerte que te escuche el sol / el partido ya va a comenzar / todos juntos vamos a ganar / unidos // Seremos grandes / seremos fuertes / somos un pueblo / bandera de libertad / que viene y que va // Danos vida / danos fuego / que nos lleve a lo alto / campeones o vencidos / pero unidos a intentarlo.
Según la corporación que rige los destinos del fútbol mundial, una de las empresas multinacionales más poderosas del orbe, dirigida por un ex gerente de Coca-Cola que jamás ha jugado ese deporte, la creación de K’Naan “aborda temas como la fiesta, el amor, la unión y el optimismo”. Después de todo, la FIFA ya había sido capaz de transformarla en su “adaptación” al castellano en un ñoño jingle publicitario, con tantas perogrulladas y declaraciones de buenas intenciones que seguramente ha hecho palidecer de envidia al gobernador Scioli. Hace mucho que a África le expoliaron sus riquezas. Parece que ahora han decidido expropiarle también sus canciones.