NÚMERO 73 - AGOSTO 2009

La Pulseada en el ciberespacio

Además de llegar a las casas cada mes, ahora tenemos un blog donde compartimos materiales de prensa, noticias de último momento y algunas perlitas de archivo. Y estamos en Facebook, donde pronto llegaremos a tener 1000 seguidores.¡A conectarse!

Un navegador cualquiera. Veintipico de golpes sobre el teclado: lapulseada punto blogspot punto com. Enter. Abre una página con fondo naranja. Hay algunos textos breves, una foto y por ahí, un recuadrito con el símbolo heredado de las viejas casseteras: play.

Click con el botón izquierdo del ratón. Se escucha la voz del cura: “Qué importante es darle proyecto a un adolescente y a un joven. Porque la otra posibilidad es la muerte, tanto en las cárceles como puede ser la muerte por un tiro o por cualquier otra circunstancia”. La grabación tiene unos años. Llegó por mail enviada por la música popular platense Ely Quirino. En días en que se proyecta la baja de la edad de imputabilidad en lugar de promover los derechos de los pibes, escuchar la experiencia de Cajade es una bocanada de aire fresco: “Al pibe chorro hay que tratar de darle posibilidades, no hay que ´matarlos a todos´, como dice la sociedad en general. No: ¡no hay que matar a nadie! Hay que tratar de darles posibilidades, porque si fuesen nuestros hijos y si fuésemos nosotros los que estuviéramos en la situación de esa familia, posiblemente necesitemos la comprensión de un país que se piense con infancia, con adolescencia, con juventud; con guardapolvo, con pan y con trabajo...”.

El audio está al alcance de todos en el flamante blog de esta revista. Desde hace años, gracias a la colaboración de Matías Vilche, La Pulseada ya tenía su espacio en la web, donde se pueden consultar las principales notas de las ediciones anteriores. El nuevo sitio virtual, complementario, es más interactivo. Y se actualiza seguido. Nació para ofrecer algunos materiales a los colegas de prensa, para que nuestro trabajo llegara más allá de estas páginas. Y funcionó. Con el blog y el envío por correo electrónico de un boletín, algunos diarios y radios empezaron a prestar atención a esas otras noticias: el programa de alfabetización que arrancó en Los Hornos, la cara criminal de Monsanto o el cumpleaños de un proyecto social hermano en Santa Fe.

Al mismo tiempo que el blog, se puso en marcha una página de La Pulseada en Facebook, que replica básicamente los mismos materiales. Facebook es una de las principales redes sociales “virtuales” que congregan a millones de usuarios en todo el mundo. Convertida en un gran negocio –como las telecomunicaciones en general, en nuestra época- ha sido objeto de múltiples polémicas. Ciertamente, la carga de información personal en una base de datos de una empresa dedicada al lucro privado y con sospechosos vínculos con los servicios de inteligencia estadounidenses, es peligrosa (como lo es la información que manejan las proveedoras de tarjetas de crédito, cámaras de seguridad, etcétera). Pero el tiempo ha demostrado que la red también tiene otros usos: visitada por miles y miles de personas de todo el mundo, sirve para compartir videos, notas, invitaciones, charlar sobre los más variados asuntos y mantener la comunicación entre viejos compañeros que, por ejemplo, se mudaron de ciudad o cambiaron de teléfono.
Ahora, centros culturales autogestionados difunden su agenda por la red, así como partidos políticos chicos –como candidatos millonarios- hicieron campaña por Facebook. También es posible unirse a grupos “contra el golpe en Honduras” o “por la aparición con vida de Luciano Arruga”, o creaciones más jocosas como la consigna de pintar de colores el edificio de 7 y 50 –que convocó a miles de platenses- o un grupo denominado “Le tengo más miedo al PRO que a la gripe porcina”.

La Pulseadaapareció en esa vorágine, entre bromas y discusiones serias –como en cualquier reunión de amigos-, y no le fue mal. Diariamente los lectores, que en la red social reciben el nombre de “fans”, dejan saludos y comentan.

A mediados de julio, casi parodia a una opción de la red, completamos el “mensaje de estado” de nuestro usuario dejando una invitación: “Revista La Pulseada sugiere a los ´fans´ que también sean ´suscriptores´: escribiendo a lapulseada@lapulseada.com.ar, o bien llamando al (0221) 453-2516”. Quién sabe cuántos ni cuáles llamados motivó esa línea de texto, pero varios “fans” dejaron comentarios, casi como un diálogo.

-Estoy de acuerdo!!!!!!!!!!!!!!!!!! -dijo María Ester Cereceda, con todos esos signos de admiración juntos.

-A suscribirse!!!! -agregó el periodista Ignacio José Gulías Alessi- No sólo le damos una gran mano a la espectacular obra del Padre Cajade, también compramos una de las mejores revistas que se publican en la Argentina!!! Son cinco mangos por mes!!! Más barato que una gaseosa y te alimenta las neuronas!!! A comprarla y difundirla ya!!!!

Igual de sugerente fue Ana Pilar Andrade Pardellas:
-Siii a suscribirse, vamos tripas que el Curita desde una nubecita nos ayudó. Él era pincha, pero quería un montón a los tripas... A suscribirse... No vale tanto… ¿Qué les hace 5 pesitos por mes? Nada... lo tiran en cualquier cosa, como ser en un atado de cigarrillos que les destroza los pulmones. A guiarse del consejo de esta abuela, no se van a arrepentir.

Ana Pilar, “La Ñata” como la conocemos, es jubilada y lleva vividos 85 años que no tiene problema en declarar. Actualmente hace teatro comunitario –le gusta presentarse como la piba de “Los Dardos de Rocha”- y ni bien llegó a Facebook, se hizo fan de la revista. Y cada vez que aparece algo nuevo apunta su felicitación o su mensaje de aliento.

“En la presentación de La Pulseada, el Padre Carlos Cajade (mi amigo del alma) me dijo: ‘Ana... me metí en esto, no sé cómo me irá”, escribió la Ñata en nuestro “muro” virtual: “Le dije le va a ir bien... como todos su emprendimientos, la revista va a ser la cara visible del Hogar ¡Y así es! y lo seguirá siendo. El Padre Cajade ya no está, aunque su espíritu anda rondando por todos lados, sus sonrisa nos acompaña a todos sus amigos y todos los niños pobres que tienen hambre. Desde allá arriba... desde una nubecita nos está mirando y enviando sus bendiciones a raudales. Lástima Padrecito que no fueron escuchadas sus palabras, por los que tendrían que escuchar. Aunque no esté, yo sé que escucha; aunque no lo veamos, está… Está en todos lados y velando siempre por su Pulseada.

En dos meses, La Pulseada en Facebook superó los 700 fans. Sin publicidad. Sólo estando ahí, con la imagen del cura y la sonrisa de la Negri, compartiendo fragmentos de algunas notas, voces traídas del archivo y avisos sobre la salida de la revista. Un usuario vio en la página principal que un amigo “se hizo fan de Revista La Pulseada” y decidió apretar un botón para hacerse él también. Así otro, y otro. Hay quienes presionan la simple calificación “Me gusta” cada vez que aparece una publicación. Algunos hasta llegan a compartir la data en sus propios espacios personales. En una red privada y del imperialismo. En un invento de la CIA, quizá. En medio de gente que difunde las fotos de sus vacaciones o busca “una relación”. La Pulseada, ahí también. La batalla ideológica que decía el curita, dada en todas partes. Esa pulseada. En las calles y en los blogs. Y siempre con aquel horizonte de un país con guardapolvos, pan y trabajo.

 

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