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NÚMERO
71 - JULIO 2009
Se inauguró un busto de Cajade en 7 y 90
El monumento a un luchador
Una suave brisa. Eso era lo que se sentía esa mañana de fines de mayo: una suave brisa y el sol que calentaba los rotos y las manos. Podría haber sido un día frío, como lo había sido el resto de la semana, pero no… Como luego diría su hermano Mario, “seguramente Carli desde el cielo estaba iluminando la mañana”.
A la hora señalada para el homenaje, había poca gente. El monumento, hasta entonces cubierto con una tela blanca y flanqueado por banderas argentinas, lucía bastante solitario, tal vez como un símbolo de lo que fue el comienzo de su lucha. “Carli siempre decía que cuando participaba de las primeras marchas en reclamo por los derechos de los pibes, el grupo era tan reducido que muchos no se daban cuenta que se trataba una marcha. Parecían un par de personas cruzando calle 7”, señala su amigo Carlos Fanjul cuando recuerda sus charlas con el cura.
Cajade, un apellido que se ha transformado en un símbolo. El padre Carlos Cajade, el impulsor de una Obra que continúa cada día con más fuerza, el luchador popular, el solidario, el perseverante, el hombre.
Poco a poco, antes de los discursos, la rambla de 7 y 90, donde quedó emplazado el busto, se fue cubriendo de gente. Por momentos parecía un cumpleaños o una reunión de amigos. Todos se saludaban, se abrazaban sonrientes. Y empezaron a llegar los chicos del Hogar con banderas y los carteles que daban cuenta de la lucha del Padre: No a la baja de imputabilidad; Ningún pibe nace chorro; La solución no pasa por bajar la edad de imputabilidad. Lo que tenemos que bajar es el riesgo que corre la vida de los chicos, muchas veces desde antes de nacer; Para no equivocarnos nuevamente vamos a precisar tener el corazón caliente, ya que la vida de nuestros hijos dependerá del futuro que le demos al país. Y la cabeza muy fría para saber hacia dónde orientar el destino de nuestra patria. Tenemos que usar nuestra inteligencia no sólo para distinguir al corrupto del que no lo es, sino también para saber qué tipo de política y qué proyecto de país queremos…
Muchos de los que querían a Cajade y valoraban su lucha pudieron acercarse esa mañana y contar lo que el padre significaba. “Este monumento representa un reconocimiento. Yo vine hoy con mi pañuelo de Madres, porque pienso que es el mejor homenaje que le puedo brindar. Él era un ser de excepción, y nosotros tenemos la obligación de tener memoria y no sólo recordarlo, sino apuntalar la Obra que dejó y de la que todos debemos ser parte”, señaló Adelina de Alaye, Madre de Plaza de Mayo y secretaria de Derechos Humanos de la Municipalidad de La Plata.
En el mismo sentido, Rosa Bru, madre del joven Miguel secuestrado y desaparecido por integrantes de la comisaría 5º de La Plata, y fundadora de la organización que lucha contra el abuso policial, afirmó: “Hoy estamos una vez más acompañando a Carlitos Cajade, en este merecido recuerdo, para decirle gracias por haber existido. Seguramente él desde arriba nos estará mirando, sentirá que no lo olvidamos y que lo seguimos queriendo”.
Romina Penayo Valdez, coordinadora de la Casa de los Niños de la Obra del padre Cajade, se mostró emocionada y alegre. “Puede ser que este monumento quede para todas las generaciones que no conocieron al padre Carlos. Que sepan que hubo alguien que luchaba por los derechos de los niños y que tenía un sueño que era que los papás tengan trabajo y que los chicos puedan estar en su casa, con su familia, sin la necesidad de ir a comedores, ni a las casitas de día y ni a ninguno de esos lugares que hoy son tan necesarios”.
Olga Madrazo, también miembro del Hogar, coincidió que “siempre son importantes los reconocimientos”, pero advirtió que “los homenajes a Carlitos deberían ser cosas concretas hacia los chicos, los adolescentes, los jóvenes”.
El periodista y miembro de la Secretaría de Cultura comunal, Julio Ferrer, que fue uno de los promotores del homenaje, remarcó que el proyecto se empezó a pensarse en diciembre de 2008, y que “teníamos pensado inaugurarlo el 2 de mayo de este año, fecha en la que cumplía años Carlitos, pero se nos retrazó. Cuando lo pensamos no sabíamos que el gobierno nacional iba a adelantar las elecciones y lo digo porque sería una actitud muy miserable buscar sacar un rédito político de este acto”.
Andrés Zerneri, el artista plástico que realizó la obra y que también hizo el monumento al Che en Rosario, afirmó que “lo conocía a Cajade desde la época en que participaba de la mesa política de la CTA, pero sólo tenía esa imagen de él. Conforme fui construyendo su rostro me fui interiorizando más de su obra y por eso me pareció muy importante realizar este trabajo, por la trascendencia que va más allá de lo escultórico y tiene que ver con lo político. Hay muchos luchadores que están entre nosotros y que trabajan desde el silencio y el anonimato. En la obra de Carlitos Cajade encontramos a un victorioso hombre que habla del honor de todas esas personas y de los valores que necesitamos imitar, porque rendir un homenaje a una persona tiene que ser un gesto hacia el futuro”.
En la parte más emotiva del acto, Mario Cajade, hermano del padre Carlos manifestó su alegría por la presencia de “los pibes del Hogar. Muchos de ellos –agregó- son muy chiquitos y no lo conocieron a Carli, pero a través de estos actos lo va a ir conociendo. Poner un busto en este lugar no sólo es un homenaje a él como persona, sino a sus ideales. Más de uno que va a pasar por acá y va a decir: ´mirá, la estatua del cura`. Ahí se va a acordar de la solidaridad y de la defensa de los chicos y de los trabajadores. Quién les dice que cuando esa persona se pare en un semáforo y se encuentre con un chico que limpia vidrios, en lugar de echarlo a patadas como hacen muchos, lo atienda como se merece”.
“Estamos confundidos si creemos que Carli era un cura cuida chicos –continuó Mario-. Carli era un dirigente, y un dirigente con todas las letras. Peleaba fundamentalmente por los derechos de los pibes, pero también por todos los más necesitados. Siempre decía que si el mundo no se piensa desde el pobre, se construye contra Dios. Hoy la Obra sigue funcionando gracias al sacrificio de un montón de personas y eso es necesario remarcarlo. Y también es necesario pedirle a los dirigentes que nos apoyen más, porque desde que Carli no está nos cuesta mucho más que nos abran las puertas”.
En el cierre del acto, el intendente Pablo Bruera destacó: “Es una alegría que esté la gente que lo quería tanto a Carlitos. Es importantísimo que en este acto esté Adelina, Rosa, que esté la gente de la CTA que tanto caminó con él, que estén los chicos y toda la gente del Hogar que tanto lo quería y lo sigue queriendo tanto a Carlitos. Y poner este monumento acá es ponerlo en la entrada de su casa, la entrada a este sector de Villa Elvira donde desarrollo casi toda su tarea. Así que ojala que cada vez que pasemos por aquí nos acordemos de él y, fundamentalmente, nos acordemos de su espíritu, de sus filosofía de trabajo y seguir su ejemplo”.
Poco a poco, después de descubrir el busto, todos comenzaron a desconcentrarse y, como la línea de un círculo que se cierra sobre si misma, la mañana despidió a los asistente como los recibió, con una suave brisa, el sol de otoño calentando las manos y los rostros, y con “la Negri”, esa chiquita que Carlos Cajade tanto quería y que simboliza el amor que el padre tenía por todos los chicos, sosteniendo un cartel con una pregunta para iluminar las mentes y calentar los corazones: “Si a los pibes los recibimos en el país del hambre, la desnutrición el frío y la intemperie ¿Cómo pretendemos que nos traten cuando sean adolescentes?”.
Héctor Bernardo
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