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NÚMERO
64 - OCTUBRE 2008
TRES AÑOS DE DOLOR, ACCIÓN Y ESPERANZA
Llegó octubre con el estallido de emociones que provoca en quienes componemos la Obra. Se cumplen tres años de la muerte de Carlitos y en cada emprendimiento surge la necesidad de hacer algo diferente que acentúe el camino elegido o demuestre -¿le demuestre?- que no nos hemos apartado de la dirección señalada por el cura.
No hace falta gastar demasiadas letras para que los lectores entiendan y sientan lo que pudo haber ocurrido en las cabezas y en los corazones de los pibes y los militantes de la Obra, con la muerte de Carli. No es necesario porque, sabemos, es similar a lo que les pasó a ellos mismos.
Dolor, tristeza, bronca, desolación, parálisis pueden ser palabras apropiadas. Y seguramente podrían aparecer otras más para describir el cúmulo de sensaciones que provocó la desaparición de un tipo imprescindible.
Por eso octubre siempre aparece como un mes de balances o de reafirmaciones.
En La Pulseada, por ejemplo, al cumplirse el primer aniversario, elegimos compartir con los lectores un CD que mostrara al cura en acción y desparramando sus pensamientos.
Un año más tarde los invitamos a cantar con nosotros las canciones que más le habían gustado y que solía compartir con sus amigos de la vida.
Esta vez dudamos sobre qué otra faceta mostrar. Y después de mucha charla y de barajar varias alternativas, pensamos que lo mejor era seguir los lineamientos fundacionales de la revista y ocuparnos, una vez más, de los temas que desvelaban a Cajade.
Así fue que nos metimos en el seminario sobre Teología de la Liberación que el imparable Tony Fenoy viene comandando en la Facultad de Trabajo Social, un espacio para seguir pensando en esa Iglesia diferente con la que soñaba el cura: cerca del hombre como única forma de estar cerca de Dios.
O les propusimos un diálogo a los defensores y fiscales que tienen la misión de sostener el nuevo paradigma judicial para los niños y adolescentes, por el que tanto luchó Carlitos desde el Foro de la Niñez.
O recorrimos la exposición de fotografías que, con la guía de la Fundación PH15, aprendieron a realizar los pibes de algunas villas de Buenos Aires.
O nos deslumbramos con el mural “Las voces de la memoria”, ya concluido en el Teatro Argentino, con el que los familiares de las víctimas de la dictadura siguen pidiendo justicia.
O nos dispusimos a escuchar “Azúcar de caña”, el nuevo disco que acaba de sacar Fulanas Trío, ese grupo formidable que acompañó varias veces a la Obra y que nos lleva a recorrer la riqueza musical de América Latina.
O, finalmente, decidimos contarles de otro mural, que estará instalado en la República de los Niños a partir del 31 de este mes, y en el que el rostro sonriente de Carlitos volverá a anunciar, como un profeta, ese mundo anhelado donde la felicidad de todos los pibes no sea un imposible.
Esta vez quisimos que sea así: mostrar cómo algunos siguen tratando de construir el país en el que le hubiese gustado vivir. Para que el dolor, para que la parálisis, se transformen otra vez en acción y en esperanza.
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