NÚMERO 32 - JULIO 2005

Visita a Bavio
¿VUELVE EL TREN?

En nuestro recorrido por los pueblos poco conocidos pese a estar cerca de nuestra ciudad, llegamos a Bavio. Fundado en 1901, años después de que la llegada del tren le diera vida; la última vez que el tren pasó por allí fue en el 82 durante la guerra de Malvinas y había dejado de circular asiduamente desde el 79.
El grupo vecinal de Bavio "Por Nosotros", viene luchando por su vuelta y poco a poco va anegando el silencio y el olvido impuesto alguna vez por el neoliberalismo. Baruyo charló con este grupo vecinal que es paradigma de revalorización y reconstrucción de este medio de transporte tan importante para la movilización de los pueblos y su crecimiento.

Alejandro González, Mario Miño, Iván y Nahuel Donaires López

-¿Ustedes que opinan? Llegamos hasta acá, ¿cómo estamos?
-Seguimos como empezamos. Algo se logró.
-Es un avance. Seguimos, con pequeños avances, pero seguimos.
-Yo opino que esto siga.
-Hay que seguir, obvio. ¿Qué, vamos a tirar todo por la borda?
-Hay que presionar un poco más.
-Si se llegó hasta acá, ahora tenemos muchas más posibilidades, tenemos más contactos. Hay más formas de llegar. Tenemos que seguir luchando.
-No hay que bajar los brazos. Muchas personas ahora conocen Bavio por nuestra lucha.
-La gente está esperando que se haga una luz, a ver si es que va a ir el tren. Eso es lo que están esperando en Vieytes.
-¿Seguimos?
-Si, si.

Esto se escuchó en el primer encuentro que el grupo "Por Nosotros" realizó luego de la jornada realizada en Bavio el domingo 15 de mayo y en la que se consiguió que el Municipio de Magdalena firmara un convenio con el Organismo Nacional de Administración de Bienes, para evitar el remate de la estación y la trasferencia de las tierras de la Estación Bavio a la Comuna. Además, lograron que el gobierno nacional declarara de "Interés Cultural" la circulación del tren entre La Plata y Pipinas. "Nosotros -explican algunos de los integrantes del grupo- no vemos que venga el tren, pero mientras tanto todas están cosas te fortalecen. Nosotros nos movilizamos en contra del remate y llamamos a toda la gente del ramal y de cada pueblo hubo respuestas. Estamos cansado de que quienes toman las decisiones las tomen mal. Esta era una decisión que se iba a tomar mal, a tal punto que se llegó a revisar los remates en general y no sólo se anuló éste sino también los del resto del país. Nos dijeron que no se remata más, que no se desguaza más. El tema es que este es un primer escalón. De ahora en más podemos venir siempre y seguir con lo que estábamos planeando, es decir con el arreglo de los galpones, los portones, hacer que lleguen las cloacas".

La Estación, arreglada por ellos mismos, le da la espalda a la ronda de vecinos que se reúnen allí todos los sábados a las cuatro de la tarde. Luego de leerse el itinerario legislativo en respuesta al proyecto presentado que pide la reapertura del ramal La Plata-Pipinas, todos se quedan con la frase más relevante: "Debo señalarle que el mismo, el ramal, deberá ser reconstruido con un costo considerable no justificado por tráficos potenciales", firma Dr. Juan A. Roccatagliata. Dirección Nacional de Políticas de Transporte Ferroviario. Dicha respuesta, que no logró desanimar a los vecinos de Bavio, fue sentenciada sin un estudio real que verifique costos y beneficios. El paso siguiente que planean es un pedido directo al Presidente de la Nación.

"Por nosotros" viene, desde hace tres años, elaborando diversos tareas en pos de preservar el patrimonio cultural de las zonas rurales y han sabido pensar la reapertura del ramal como una estrategia de crecimiento regional, en la que quedarían incluidas la generación de empleo y una mejora en las condiciones de vida de un gran sector de nuestra provincia. No se olvidan tampoco que el problemas de los pueblos que crecieron a orillas del tren y hoy se encuentran olvidados fruto de las políticas neoliberales, es un inconveniente que tiene gran parte de nuestro país.
Roberto Zungri es uno de los integrantes del grupo y expone fundamentos: "Tenemos que buscar un desarrollo local a nivel de Bavio, pero fundamentalmente un desarrollo regional desde Bavio hasta Pipinas, porque de esa manera las personas que están en condiciones similares en los pueblos más alejado, van a tener posibilidades de trabajo. Si de pronto viene una chanchita o una micro con ruedas de tren y se hace una feria acá el primer domingo, el domingo siguiente en Vieytes, y así en otros pueblos, no vamos a saturar la plaza, pero vamos a tener eventos y la gente que no puede venir porque no tiene medio de movilidad propio, va a poder trasladarse en el tren. Ahora el aislamiento es evidente".

-¿Dónde queda el hospital más cerca?
-Acá tenemos una salita bien equipada para atención primaria, pero el más cercano es el de Magdalena, que no es de mayor complejidad. 28 kilómetros a un hospital de menor complejidad que es el de Magdalena, de allí a La Plata 50 kilómetros. El tren pasa (sic) por el San Juan de Dios, por el San Martín, y cerca del Rossi y del Gutiérrez y el precio del boleto es muy económico. Este es otro tema, trasladarnos actualmente es muy caro, el tren en cambio es muy barato.

Uno de los motores más importante en Bavio hoy en día es la Escuela Agraria. Muchos son los chicos que concurren allí y que deben quedarse como residentes. La llegada del tren también permitiría que los alumnos vuelvan diariamente a sus casas. También facilitaría la llegada a la Universidad de los chicos pueblerinos.

"Es beneficioso por donde se lo mire", agrega Roberto y asegura: "es mentira que sea antieconómico. Los países del primer mundo subsidian los ferrocarriles por ser el medio en el que se transporta el pueblo, el proletariado. Nosotros pedimos que haya voluntad política.Lo que si se hizo presente, fue la tomada de pelo".

-¿Les dijeron que tenían que caminar por las vías?
-En una momento dado vino gente de la Unidad Ejecutora Provincial del Ferrocarril y nos platearon que ellos no tenían personal disponible, pero que si nosotros hacíamos un relevamiento del estado de las vías, caminando organizadamente de acá hasta Pipinas y registrando las fallas, en seis meses contábamos con el tren. Nosotros nos conectamos con gente de Navarro y nos enteramos que a ellos les habían ido con el mismo verso y que todavía lo estaban esperando. Lo que decimos frente a esto, es que nosotros no somos técnicos ferroviarios, sino que pedimos la decisión política de rehabilitar el ramal. No le hacemos de partenaire a nadie.

Pero los argumentos a favor de la reapertura del ramal, son más que consistentes y variados. Desde los que se relacionan con el turismo. "La gente de la ciudad podría acercarse para comprar diversos productos, gallinas, huevos, acelga...".

Hasta la generación de empleo. Muchas personas se acercan para los eventos que se organizan y ponen sus puestos de comida, de artesanías, pudiendo obtener una ganancia considerable para los que intentan vivir con un Plan Trabajar. "Si nosotros pudiéramos mantenerlo, llegaría un momento en que ya no necesitarían del Plan".

Más allá del desarrollo y las ventajas a nivel local, el grupo "Por Nosotros" ha pensado en las implicancias que la reapertura del tren tendría para el resto de la provincia. "El conurbano esta saturado de todo, de gente, de delitos, de violencia, de malas condiciones de vida. En estas zonas, si bien ser pobre acá es muy dificultoso porque no puede haber diez cartoneros, a gatas que hay uno, está la posibilidad de hacer la huerta y no hay hacinamiento. Esto es importante para un estado de salud y de vida adecuados".

Cuando se refieren al tren, lo hacen en tiempo presente. Están confiados y seguros. "Todos los argumentos que esgrimimos nos dan la razón", afirma Roberto. Si nosotros sabemos que hacemos la fiesta aniversario y vienen 2500; a la fiesta de la carreta vinieron 2000 personas; 4500 personas se acercaron para la fiesta de la Semana del Desarrollo Rural. Nosotros vemos a un montón de gente que está y que permitiría pensar en un desarrollo turístico de eventos; entonces se puede pensar en un tren que cumpla una función turística, que le va a dar un plus a la cosa".

"Pedimos que se tomen decisiones fuera del territorio en otros niveles de gestión política provincial y nacional, pero que pueden impactar de forma importante en la región. En estas condiciones ¿quién va a volver a poblar el campo? La comunidad de Bavio es muy pujante, fuerte, pero nosotros trabajamos con las otras localidades, y se va a ir levantando todo el ramal. En Pipinas, Vieytes, Verónica, Payró, nos están esperando".

María Elena Arce agrega algo en relación a los demás pueblos: "Lo que le pasa a la gente de acá es que son gente de campo, entonces la mayoría es reacia. Hasta que no vean una lucecita que diga 'sí, mirá, vienen limpiando las vías', no creen que sea posible la llegada del tren. Ahí se enganchan. Yo lo he vivido al tren. Lo ansío, lo deseo y como yo, de los otros pueblos sé que lo están esperando. Y si volviera el tren, ¿sabes cómo estos pueblos dormidos resurgen?".

"Era una vida lindísima"
Roberto hace una pausa temporal y cuenta cómo era la vida antes: "Acá venían los tamberos por la madrugada. Capaz de despertarse a las doce de la noche para ordeñar, o las tres si vivían más cerca a la estación. Atracaban sus carros sobre uno de los costados de la estación, descargaban los tarros en la playa de la misma. Cada tarro tenía el número del tambo al que pertenecían y los cargaban en los vagones del tren. De acá se mandaba la leche para la ciudad. Llegaba a Constitución a las once. Por eso al tren de acá se le llamó el tren lechero. Con el tren, los tamberos de La Plata y del Gran Buenos Aires, cuando fue dándose el crecimiento de las ciudades, decidieron instalarse acá por la cercanía a la ciudad y por la existencia del tren. Eso generó una onda de desarrollo local. Cuando hace unos años se produjo la crisis del sector lechero analizamos que si los tambos cerraban, la cantidad de gente que quedaba en la calle iba a ser mucha... Una masacre. Ese fenómeno de los tambos, surgió por el tren. Los tamberos se quedaban en la estación sobre la calle principal, Almafuerte. Allí había un almacén de ramos generales, un hotel, una pulpería, una cancha de pelota a paleta, el boticario. Los tamberos se entretenían esperando que llegara el tren. Cuando llegaba, cargaban los tarros y se volvían al campo a descansar un rato, porque ya después tenían que volver a ordeñar. Teníamos dos trenes de pasajeros y el tren lechero. Este último dejó de andar cuando se declaró la ley de calidad de leche, del Código Alimentario Nacional".

María Elena, a pesar de seguir mirando con desconfianza al grabador, agrega que se acercaban las maestras, alumnos, médicos, gente que venía a comprar. Las parturientas venían en tren... Para cuando llegaban a Bavio, la criatura ya había nacido. No se rían... ¡Era así! Había chicos que iban de Payro a Vieytes para cursar quinto grado. Se tomaban el tren de la diez de la mañana y esperaban hasta la doce en la casa de algún amigo o en la escuela. Nos largaban de la escuela a las cuatro, y quince minutos después pasaba el tren de regreso. Las maestras venían de La Plata para estos pueblos. Todo era así. Era una vida lindísima".

"Hasta los locos se acercaron"
Liliana Casas cuenta que en el Chaco decían que iba a pasar nuevamente el tren. "Muchos no lo creían pero el tren pasó. Y hasta los locos se acercaron. Es una emoción muy grande ver que viene el tren después de años sin pasar".

-¿Qué recuerdos tenés del tren?
-De cuando veníamos de visita con mi familia. Llegábamos y comprábamos caramelos. Venía mucha gente, pero si pienso en el tren, se me viene una imagen: un perro que esperaba el diario. Nunca supe de quién era, pero ese perro grandote esperaba el tren, agarraba el diario y se lo llevaba. El tren es lindo. A mis hijos les cuento de todo, pero lo que más me quedó grabado fue el perro.

Una cultura muy generalizada
Roberto Zungri hace ademanes al contar por qué Bavio también puede ser General Mansilla: "El pueblo de Bavio surge cuando viene el tren. De un lado esta Bavio y del otro General Mansilla. Inclusive cuando a alguno de nosotros se nos pregunta de dónde somos, decimos de Bavio. Había una resolución en la Cámara de Senadores, que ya estaba por salir, para ponerle a todo el nombre de Bavio. El nombre de General Mansilla surge así: Había dos españoles que compraron todo el loteo y querían ponerle Mansilla en honor a su pueblo natal de España. Pero acá tenemos una cultura muy 'generalizada', no porque abarque a todos, sino por la cantidad de generales, entonces le pusieron General Mansilla. Pero la gente se identifica con Bavio. Acá se cocinó la historia de toda la parte de Mansilla.

El murmullo de la historia
La vieja estación de tren. Silencio. De un lado el barrio de General Mansilla, del otro el "pueblo fantasma" desmantelado sobre la calle Almafuerte, que es de tierra. Miles de rastros son lo que permiten pensar que allí hubo alguna vez trabajo y prosperidad. Antiguas viviendas, una pulpería, abandonadas en un silencio fantasmal, esperan ansiosamente la llegada del tren. Después llegamos allí, al gran galpón, la cancha de pelota a paleta totalmente deteriorada.

El murmullo de la historia poco a poco, minuciosamente, con pequeños detalles de lo que quedó, nos arrastra hacia otra época. Hubo gente ahí, rendida al trabajo del campo que vendía y transportaban sus productos con el tren. Todo era ahí, en la orilla de la estación.
Alejandro González

Una locomotora en marcha
Por Juan Montiel *
Pocos que hacen mucho y muchos que hacen poco. El senador kirchnerista del partido Proyecto Popular, Carlos "Tommy" Díaz, se interesó y presentó un proyecto pidiendo la reapertura del ramal. La Dirección de Transporte Ferroviario fue escueta en su respuesta: "...deberá ser reconstruido con un costo considerable no justificado por tráficos potenciales...". Es una contestación poco seria considerando que en estos casos corresponde hacer un estudio de factibilidades (que no se hizo), el que claramente reflejaría que la reactivación del ramal sería muy beneficioso para la gente de los distintos pueblos, impulsando el turismo regional y el desarrollo socio-económico. Su accionar demuestra que no tiene voluntad y parecería que hay otros intereses mezclados para que no vuelva el tren, no sólo a Bavio, porque este es un problema de muchos pueblos relegados, de mucha gente olvidada.

Sabemos que Díaz está trabajando en otro proyecto y nos alentó que sigamos adelante; él mismo nos advirtió que el gobierno nacional impulsa políticas de reactivación pero todavía hay estructuras manejadas por funcionarios que vienen de otra época y están más interesados en los negocios personales que en el beneficio del país. Es una pelea.

Por otro lado, la gente del pueblo, mediante el impulsor del grupo (Roberto Zungri), consiguieron que se firme un convenio entre el Director Ejecutivo del ONABE (Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado), Fernando Suárez, y la Municipalidad de Magdalena para ceder al Municipio las tierras de la Estación. Es un primer paso para mantener el patrimonio y hacer un centro cultural para el pueblo.
En su discurso Suárez dijo: "A partir del ejemplo de Bavio, no se rematará más material ferroviario en la Argentina". De ese lado recibimos la mejor predisposición, lo que nos impulsa a seguir peleando.

Entre todo lo que destruyó la dictadura militar también estuvo el sistema ferroviario argentino. El menemismo lo termino de matar. Hoy por lo menos nos escuchan... Veremos.

Se llevaron el tren, no la esperanza. Esta es una aventura que vale la pena andar, que intenta soñar en voz alta. Sabemos que nuestra locomotora ya está en marcha porque, como lo evidencia la presencia de los chicos de Baruyo aquí, no estamos solos dando esta pulseada.

* Colaborador del Grupo "Por Nosotros"

POR NOSOTROS

pueblosporeltren@yahoo.com.ar

Roberto Zungri (0221) 491-1518 / 491-2016

www.todotren.com.ar/bavio_1.htm

 

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